El peaje de Biriatu, en la autopista AP-8 a su paso por Irun, registra este sábado retenciones de hasta siete kilómetros en la frontera con Francia por la afluencia de vehículos hacia el país galo.
Según informa el Departamento vasco de Seguridad, las colas ha comenzado a partir de las 11.00 horas debido principalmente al regreso de numerosos conductores a sus lugares de origen tras el final de sus vacaciones navideñas.
Por la tarde, la N-636 a la altura de la variante de Irun sigue colapsada por numerosos coches.
Por otra parte, la agencia guipuzcoana de infraestructuras, Bidegi, activó la tarde del viernes el dispositivo invernal en carreteras ante el aviso amarillo por posibles precipitaciones en forma de nieve anunciado para los próximos días.