La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda comer cinco porciones de frutas y verduras al día. ¿Por qué? El principal motivo es que reducen el riesgo de desarrollar patologías no transmisibles y ayudan a garantizar una ingesta diaria suficiente de fibra dietética.

Sin embargo, hay que tener cuidado ya que no todas las frutas son iguale en cuanto a propiedades. Los expertos en nutrición nos descubren las siete más completas y nutritivas. Apunta:

Sandía

Es la fruta que contiene más cantidad de agua (93%), por lo apenas suma 20 calorías por cada 100 gramos. Sin embargo, lo mejor es que protege el corazón y está llena de betacaroteno, el cual se convierte en el organismo en vitamina A, que lucha contra la degeneración macular, una patología de la vista.

Naranja

Mantiene a raya los niveles de glucosa en sangre, reduce la presión arterial y combate el envejecimiento prematuro de la piel. Además, la cáscara de la naranja favorece la quema de grasas.

Pera

Es muy rica en agua y está prácticamente libre de grasa. Es una de las frutas que más potasio (y menos sodio) contiene, por lo que ejerce una función vasodilatadora. Además, ayuda a regular la presión arterial y reduce probabilidades de padecer enfermedades cardiovasculares.

Cerezas

Son uno de los pocos alimentos que tienen melatonina, un antioxidante que ayuda a regular el ritmo cardíaco y los ciclos del sueño. Además, tienen grandes propiedades antinflamatorias.

Arándanos

Sirven para cuidar el corazón ya que aumentan el colesterol bueno y reducen la presión arterial y la inflamación en general.

Plátano

Es un saciante exprés gracias a su alto contenido en pectina (que es una fibra soluble), grelina (la hormona que incide sobre el control del peso) y leptina (una hormona que ayuda a calmar la saciedad). Además, el plátano aporta potasio, que contribuye a normalizar el balance de agua en el organismo y a fortalecer los músculos.

Piña

Su alto contenido en vitamina C refuerza el sistema inmunológico y participa en la creación de colágeno, lo que es clave para mantener la salud de la piel y las articulaciones. Pero no solo eso, la piña también es fuente de magnesio, que ayuda a fortalecer el sistema nervioso y resulta clave para la formación de los huesos, pues facilita la absorción de calcio.