Síguenos en redes sociales:

El poder de la convicción: la Real Sociedad recibe la semifinal de Copa

La Real, con Marrero y su máscara en la portería, parte con ventaja de un gol en la vuelta de la semifinal ante un Athletic muy distinto al de la ida

El poder de la convicción: la Real Sociedad recibe la semifinal de CopaRuben Plaza

La Real recibe al Athletic en la vuelta de las semifinales de la Copa. En juego, un billete para el gran partido del año en La Cartuja, en el que habrá un representante vasco, mientras que el otro se tendrá que conformar con verlo por televisión. Los realistas parten con ventaja, no solo por el factor cancha de un Anoeta abarrotado que promete ser una caldera como pocas veces se recuerda, sino porque además cuentan con una renta de un gol al haberse impuesto 0-1 en la ida disputada en San Mamés. En un encuentro que pudo y debió haber acabado con una ventaja mayor, porque, como todo el mundo pudo comprobar (y solo los vecinos parecen no querer verlo), a los realistas les birlaron dos penas máximas claras con las que podían haber casi sentenciado la eliminatoria.

Si hay algo que de verdad preocupa a la parroquia txuri-urdin en estas horas previas es que vuelva a suceder un atropello arbitral y que parezca un accidente. Así, como quien no quiere la cosa. Que en esta función ya están distribuidos y asignados todos los papeles y nos conocemos todos…

Las tres semanas que determinan la Federación Española de Fútbol y el sobrecargado calendario que deben pasar entre la ida y la vuelta de las semifinales –un hecho sin precedentes en el fútbol internacional–, provocan que poco a poco se haya ido modificando el estado de ánimo de las dos parroquias. 

Por un lado, la de la Real, la guipuzcoana, que, fiel a su personalidad, ve peligrar el terreno conquistado; y, por otro lado, la bilbaina, con su ADN habitual, que se agarra al clavo ardiendo de su capacidad de resiliencia y supervivencia tras haber salido sin heridas de muerte de un primer envite en el que acabó siendo arrollada. La recuperación de varios de sus mejores futbolistas es el otro argumento de peso para estar convencidos de que son capaces de dar la campanada y remontar en territorio hostil.

Fondo de armario realista

Pellegrino Matarazzo también tiene más fondo de armario para decidir, aunque no podrá contar con Take Kubo ni Rupérez tras haber recuperado a Óskarsson. Su principal incógnita la resolvió ayer al anunciar que jugará Unai Marrero, quien, como todos sabemos, se rompió el pómulo el 29 de enero. El pasado sábado estuvo en el banquillo, por lo que el técnico le ve en condiciones para competir, aunque no juega desde el 13 de enero, cuando se erigió en el héroe de la eliminación de Osasuna en los penaltis. Eso sí, tendrá que hacerlo con una mascarilla transparente, algo muy poco habitual en los porteros, y sentando a otro guardameta, que, como todo el mundo sabe, es internacional. 

En defensa, el sacrificado apunta a ser de nuevo Zubeldia, con un centro del campo en el que se prevé que esté el triángulo Gorrotxategi-Turrientes-Soler y con la posible entrada de Pablo Marín o Sucic, además de Guedes, tirando hacia las bandas. Arriba, el líder: Oyarzabal.

Te puede interesar:

El Athletic regresa a Anoeta con un perfil bajo. Sin hacer ruido. Como si no tuvieran opciones. No engañan a nadie. Valverde podrá contar esta vez con jugadores de la talla de Vivian, Sancet o Berenguer, que evidentemente no es poco, aunque Nico Williams continúa KO por sus problemas de pubis.

No se puede pedir más a un derbi que decidirá un finalista de Copa. Las espadas están en todo lo alto, pero la Real ha demostrado que se puede confiar en su candidatura. No es una cuestión de poder, sino de convicción.