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Izquierda Unida entierra a Sumar e impulsa una coalición que se desmarque del PSOE

El partido de Antonio Maíllo apunta a Yolanda Díaz y señala que ya no es capaz de aglutinar a la izquierda española

Izquierda Unida entierra a Sumar e impulsa una coalición que se desmarque del PSOEEP

La izquierda española vuelve al punto de partida. En una escena que recuerda a otros momentos de redefinición política, Izquierda Unida (IU) decidió ayer por marcar distancias y señalar el fin de una etapa, la del Movimiento Sumar que impulsó la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. Lo ha hecho a través de su coordinador federal, Antonio Maíllo, quien este sábado presentará ante la Coordinadora Federal de la organización un informe político que da por superada la experiencia de Sumar y propone abrir un nuevo ciclo de confluencia, con otro nombre, otro método y un mayor alejamiento del PSOE.

El documento, al que ha tenido acceso la agencia Efe, viene a ser una ruptura. no abrupta, pero sí una toma de posición clara: la experiencia de Sumar ya pasó. Maíllo sostiene que la actual coalición “no es un instrumento capaz de aglutinar al conjunto de organizaciones” de la izquierda para frenar un eventual gobierno del Partido Popular y Vox en las elecciones generales de 2027, toda vez que no es capaz de aglutinar a Podemos. La solución que plantea pasa por construir una nueva alianza electoral, con identidad propia y un nombre distinto al de las formaciones que la integren, para evitar –dice– “la confusión del todo por la parte”.

El dirigente andaluz apuesta por acelerar los tiempos. Quiere que los partidos que ya cooperan den un paso más y empiecen a trabajar de inmediato en la incorporación de nuevas organizaciones, sin perder autonomía ni soberanía política. Al mismo tiempo, reclama un calendario de trabajo conjunto para la elaboración de candidaturas y una coordinación más firme en la acción de la representación de IU –Sira Rego, ministra de Infancia y Juventud– dentro del Gobierno de Pedro Sánchez, especialmente en asuntos sensibles como la política internacional, la OTAN o el acceso a la vivienda.

Es precisamente en el contexto internacional donde Maíllo eleva el tono. Describe el momento actual como “el de mayor peligro desde la Segunda Guerra Mundial” y denuncia lo que considera una deriva bélica encabezada por Estados Unidos e Israel. Frente a ese escenario, recupera una de las señas históricas de IU: el rechazo a la Alianza Atlántica. No es casual que recuerde que la organización nació tras el referéndum de la OTAN de 1986. Ahora, casi cuatro décadas después, propone articular una amplia red social, sindical e intelectual que prepare una nueva consulta popular sobre la permanencia de España en la organización militar, además de revitalizar las protestas contra las bases estadounidenses.

Marca distancias con el PSOE

En el ámbito interno, el informe también marca distancia con el PSOE. Maíllo carga contra la reciente propuesta socialista sobre vivienda, al considerar que insiste en “errores contrastados”, como los beneficios fiscales a los rentistas y la falta de intervención directa en el mercado. “Desde Izquierda Unida no lo vamos a apoyar”, advierte, subrayando que en este asunto se juega buena parte de la legislatura.

El texto tampoco ahorra críticas al acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur, que IU rechaza por perjudicar al campo español en favor del agronegocio, ni al modelo de financiación autonómica, que aunque reconoce avances, considera insuficiente por no abordar el dumping fiscal ni alcanzar el 2 % adicional del PIB.

Desde el Movimiento Sumar, el partido liderado por Yolanda Díaz, la respuesta fue medida. Fuentes de la formación restaron importancia a los nombres y subrayan que lo esencial es el “para qué”: seguir gobernando, ampliando derechos y conteniendo a la extrema derecha. 

Fuentes de Sumar señalaron que es la opinión de un partido concreto y explicaron que llevan tiempo trabajando con las fuerzas de la coalición “para reeditar una alianza y un gobierno de coalición progresista”. “Se darán las conversaciones sobre la forma, aunque lo importante no son los nombres o las organizaciones, sino el fondo y el para qué estamos aquí”, añadieron.

En este sentido, estas mismas fuentes han subrayado que su prioridad es garantizar que siguen “gobernando, conquistando derechos y siendo el freno a la extrema derecha”, con especial atención a cuestiones como la vivienda, con la que Sumar mantienen fuertes discrepancias con sus socios de Gobierno del PSOE.

La coalición Sumar está integrada por Movimiento Sumar, IU, los comunes, Más Madrid, Compromís, la Chunta aragonesista y Més per Mallorca, partidos que comparten grupoen el Congreso.