Hernani se va a mover este domingo desde Landare Toki a Las Terrazas de Alcobendas. Hernani con sus raíces y sus valores, porque jugar contra equipos como Hernani u Ordizia es jugar contra todo un pueblo, y los tigres de Landare lo viven así.

El 18 de marzo pasado Landare vivió la derrota en la cancha frente a otro equipo de Madrid, el histórico Cisneros, y sin embargo ese pueblo de Hernani se hizo con un triunfo enorme en su comportamiento con el rival ganador -triunfo reconocido en una madrileña columna de opinión que ya citamos en NG y que ha dado la vuelta al planeta oval-. Ese día es solo una anécdota más porque hace tiempo que lo que simboliza el rugby ha pasado de ser un asunto de familia a ser un referente de Hernani, porque el equipo de rugby, a la vez que es representativo, crea sociedad.

Ya escribimos una vez que es difícil compaginar su filosofía amateur con el paso al profesionalismo que el rugby está dando. Pero las dificultades además de vencerse presentan oportunidades. Esto es, los logros conseguidos no tienen por qué medirse en comparación con los que se obtienen desde planteamientos empresariales sino en la conservación y mejora de su fundamentos actuales.

Y eso que el sumergible Landare no es el mejor campo de rugby del mundo, pero ha sido y es una escuela de vida para muchos, y ahora es el escenario en el que podemos soñar que la temporada que viene el Ampo Ordizia y el Hernani vivirán alguna fiesta deportiva si los dioses del rugby tienen un merecido detalle con este club que lleva tanto tiempo llamando en la puerta del cielo de la División de Honor A.