¿Por qué?

Leo en la cuenta en X llamada Estepan Lauaxeta que “el eurodiputado de EH Bildu Pernando Barrena defiende a la Rusia de Putin en sus iniciativas y votaciones en Bruselas. Así lo denuncia el medio especializado Brussels Watch, destacando quejas sobre su actuación en su grupo parlamentario ‘The Left’”. Siguiendo el enlace, en efecto, podemos leer que hasta en su propio grupo en el Parlamento Europeo generan suspicacias sus sucesivos posicionamientos. La pregunta clave aquí es: ¿por qué? ¿No se han dado cuenta en EH Bildu de que el Kremlin actual no conserva nada de socialista y sí tiene mucho de imperialista? ¿O se han dado cuenta?

El otro pan del sándwich

Putin ha sido el que más ha favorecido a la OTAN en los últimos años, haciéndonos hablar del tema, juntando filas y reactivando la inversión militar, y Donald Trump será quien la reviente cuando ponga tropas estadounidenses en Groenlandia. ¿Dónde deja eso a partidos de izquierdas como EH Bildu, Podemos o la purísima ERC? Al mismo tiempo, Putin amenaza la integridad de Europa y el espacio OTAN por el Este, y Trump, por el Oeste. El mismo Trump que dice que “su poder solo está limitado por su propia moralidad”, según el pantallazo que Danny Redrum lleva a Bluesky. “Mi propia mente es lo único que puede detenerme”, insiste.

El colaboracionista

Aunque sea con retraso, no voy a dejar pasar esto en El Salto: “Mark Rutte apoya una mayor presencia militar de EEUU en Groenlandia en pleno conflicto por su soberanía. El secretario general de la OTAN asegura que Estados Unidos debe tener mayor presencia en Groenlandia de la que tiene ahora ante la amenaza de los barcos rusos y chinos. Trump dijo en marzo que Rutte sería ‘decisivo’ para la anexión”. A falta de más pruebas, el ex primer ministro holandés (por el Partido Popular de aquel país) es un colaboracionista y como tal debemos tratarle. Por lo menos, tenemos que mantener estos mínimos consensos.

Y la mano derecha

Donald Trump no necesita más pruebas, ni que señalemos a su entorno (Vance, Rubio o Leavitt) para demostrar lo que es, lo que piensa y lo que hace. Pero siempre que tengamos oportunidad debemos recordar que un tipo como Elon Musk se ha convertido en una de las personas más ricas y poderosas del planeta porque el resto lo hemos permitido: “En vez de impedir que su IA desnude a mujeres y niñas sin su consentimiento, X lo ha convertido en una funcionalidad de pago para monetizarlo. Hay que prohibir X ya”, escribe Nico Ordozgoiti en Bluesky. Y yo estoy de acuerdo.

¿Por qué (otra vez)?

Termino como he empezado, preguntándome por qué en digitales como Diario Red o Público no encontramos en la portada la revolución social en Irán y la brutal represión del régimen. ¿Por qué Gaza, sí, e Irán, no? ¿Por qué las referencias son menores o a un par de golpes de scroll, y siempre relacionadas con la intervención de Trump, como si lo hiciese en Venezuela? Me he negado a dejarme llevar por la corriente conservadora que hacía esas denuncias en redes, y lo he comprobado con mis propios ojos: es una puñetera vergüenza el sesgo de la izquierda en función de quien manda en el país, y no de las personas que sufren.