Donald Trump no pierde de vista los numerosos frentes de conflicto que tiene abiertos desde que, hace ya más de un año, accediera por segunda vez al despacho oval de la Casa Blanca para desarrollar un mandato que, lejos de las promesas de ceñirse al lema America First (América primero) y acabar con todas las guerras que asolan el planeta, se ha caracterizado por un intervencionismo creciente en el panorama internacional. Y si bien asegura estar “centrado” en su ofensiva conjunta con Israel contra Irán, tiene también presente lo que ocurre en lo que considera su patrio trasero, Latinoamérica. Tras haberse hecho ya con el control efectivo de Venezuela, el presidente de los Estados Unidos quiera hacer ahora lo propio con Cuba. Y es algo que ve próximo, a juzgar por lo que manifestaba este viernes en una entrevista telefónica para la cadena CNN, en la que aseguró que el Gobierno de La Habana tiene “muchísimas ganas” de alcanzar un acuerdo con Washington y que caerá “muy pronto”.

Aunque la conversación con la CNN se centraba en la operación militar lanzada por EE.UU. e Israel contra Irán, Trump deslizó que el régimen comunista de la isla sería el próximo blanco tras una “exitosa” campaña en Oriente Medio, que hoy llega a su octavo día y en cuyos ataques iniciales murió el líder supremo iraní, Alí Jameneí, y gran parte de su cúpula. “Cuba también va a caer muy pronto. Tienen muchísimas ganas de llegar a un acuerdo”, dijo al medio estadounidense.

Hijo de cubanos

El presidente estadounidense detalló que ha designado a su secretario de Estado, Marco Rubio, precisamente hijo de inmigrantes cubanos, para comandar las supuestas negociaciones con las autoridades de la isla caribeña. “Veremos cómo sale. Ahora mismo estamos muy centrados en esto –por Irán–”, agregó Trump, que tampoco tiene prisa por hacerse con el control del país. “Tenemos tiempo de sobra, pero Cuba está lista, después de 50 años. Llevo viéndolo durante 50 años y ha caído justo en mis manos gracias a mí. Estamos haciéndolo muy bien”, presumió el inquilino de la Casa Blanca, Trump, quien con todo incidió que la prioridad ahora mismo está en la ofensiva militar contra Irán. “Terminemos con esto primero. Podríamos hacerlo todo a la vez, pero vemos que si lo hacemos todo demasiado rápido, pasan cosas malas y no vamos a permitir que nada malo le pase a este país”, dijo.

El jueves, el líder republicano había advertido que La Habana está “desesperada” por lograr un trato con su Administración de forma inmediata y aseguró que “solo es cuestión de tiempo” que dirijan la mira hacia el país caribeño, dando a entender que la campaña militar contra Irán ha desviado algo el foco de la Casa Blanca.

Colaboración "maravillosa"

También dijo este jueves, en otra entrevista, que la caída de Cuba sería “guinda del pastel” después del operativo de enero pasado en el que EE.UU. capturó al ahora depuesto expresidente venezolano Nicolás Maduro, el más cercano aliado de La Habana. Trump puso como ejemplo de lo que podría suceder próximamente en Cuba la colaboración “maravillosa” con el Gobierno interino de la chavista Delcy Rodríguez, vicepresidenta de Venezuela hasta la acción desarrollada contra Maduro. 

Contactos

Durante las últimas semanas, medios estadounidenses han informado sobre contactos entre el secretario de Estado de Trump, Marco Rubio, y un nieto del expresidente cubano Raúl Castro, Raúl Guillermo Rodríguez Castro. Estas informaciones hablan de contactos más que de negociaciones, y señalan supuestas conversaciones sobre posibles y futuras reformas económicas graduales en la isla y una retirada escalonada de las sanciones de Washington contra Cuba, que como consecuencia del arresto de Maduro ha visto reducido el suministro de petróleo.