La presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, ha decidido este lunes prohibir con carácter inmediato la entrada en la Eurocámara del personal diplomático y cualquier otro representante iraní para no contribuir a "legitimar un régimen que se ha mantenido mediante la tortura, la represión y el asesinato".
Así lo ha anunciado Metsola en un mensaje a los eurodiputados, al que ha tenido acceso Europa Press, en el que ha mostrado su solidaridad con "la valiente población de Irán" que está protestando "sin cesar" en las calles iraníes, y en el que ha denunciado la "represión" del "régimen" Teherán con el bloqueo de las comunicaciones, además de con "asesinatos" y "detenciones arbitrarias".
"Hoy hemos dado un paso más y, de conformidad con nuestro reglamento, he tomado la decisión de prohibir la entrada a cualquier edificio del Parlamento Europeo a todos los diplomáticos, personal de misiones diplomáticas, funcionarios gubernamentales y representantes de la República Islámica de Irán", ha expresado la política maltesa en su escrito.
Metsola ha dado instrucciones a los servicios de la Eurocámara para que "denieguen la entrada a cualquier representante que intente acceder a ellas con efecto inmediato", un gesto que ha definido como de "solidaridad" con el pueblo de Irán, que "puede seguir contando con el apoyo" de los eurodiputados.
En este sentido, ha recordado que la posición del Parlamento Europeo definida en pleno "es clara", y en los últimos días ha reiterado su llamamiento "al respeto de los Derechos Humanos", a la designación como organización terrorista de la Guardia Revolucionaria Islámica, así como la ampliación de las sanciones de la UE para incluir a todas las personas "que participan en la represión, la violencia y las ejecuciones".
Más tarde, en un mensaje en redes sociales en el que ha subrayado su medida, ha defendido que "no es posible seguir con el mismo patrón habitual", y que la Cámara "no ayudará a legitimar este régimen que se ha mantenido mediante la tortura, la represión y el asesinato".
Esta decisión tiene lugar en respuesta a las cargas del régimen iraní en las protestas contra el Gobierno, iniciadas hace 15 días en las principales ciudades del país, por la crisis económica y el empeoramiento del nivel de vida en el país.
Hasta ahora, al menos 544 personas han muerto en Irán según el último balance publicado este domingo por la ONG con sede en Estados Unidos HRANA. Entre los fallecidos hay 47 miembros de las fuerzas de seguridad, un fiscal, 483 manifestantes, ocho menores, de edad y cinco civiles muertos que no estaban participando en las protestas.
Además, 10.681 personas han sido enviadas a prisión tras ser arrestadas, según HRANA, que destaca en un comunicado que la suspensión del servicio de Internet desde hace tres días dificulta la recopilación de información.