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No tengas miedo al freno de mano eléctrico: así te puede ayudar

Este sistema automático de retención presenta ventajas respecto a la clásica palanca manual

No tengas miedo al freno de mano eléctrico: así te puede ayudarFreepik

Desde hace ya bastantes años quien compra un coche nuevo, especialmente si es uno de gama alta o media, se encuentra con que ya no tiene en la zona central del habitáculo delantero el tradicional freno de mano de palanca, que ha sido sustituido por un botón generalmente señalado con la letra P. Es el freno de mano eléctrico o también llamado freno de mano automático, que está controlado por una centralita electrónica y que aporta interesantes ventajas con respecto a su predecesor manual, aunque también algún que otro inconveniente.

Han evolucionado

Es un botón que se suele tener activado para evitar que el coche se pueda mover con el motor apagado, si hay una pendiente en el lugar donde hemos aparcado. Los frenos de mano eléctricos de hoy en día no son como los primeros que se instalaron, que eran mucho más sencillos y lo único que hacían era ahorrar el esfuerzo de levantar la palanca sustituyéndola por un botón que daba la orden a un motor para que tirara de un cable conectado a los frenos de las ruedas traseras.

Ahora han evolucionado y ese cable ha sido sustituido por una centralita. Así, al activar ese botón se envía una señal a una unidad de control electrónico, que ordena a dos motores eléctricos que hay en los frenos traseros que se pongan en funcionamiento, girando y tensando las pinzas de freno para bloquear esos frenos al entrar en contacto con los discos de freno. Una vez que los sensores verifican que el freno de mano eléctrico está activado aparece una señal de aparcamiento en el cuadro de instrumentos.

Ventajas e inconvenientes

En general, es un sistema más cómodo que el freno de mano de palanca, y además consigue ganar espacio en el habitáculo, ya que se sustituye una generosa palanca por un simple y pequeño botón que, además, es más sencillo de activar y requiere menos esfuerzo que levantar la clásica palanca que todavía tienen muchos vehículos. También permite, en colaboración con el sistema de retención Auto Hold, que el coche se mantenga frenado en una rampa sin necesidad de presionar el pedal.

La clásica pero cada vez menos habitual palanca del freno de mano.

Como desventajas cabe destacar las relacionadas con casi cualquier evolución técnica. Al tratarse de un sistema electrónico, hay más riesgo de sufrir una avería en la centralita y en los motores eléctricos, y el coste de reparación será mayor que en el freno de mano manual. Además, como ese sistema depende de la batería, puede ser más complicado liberar el freno de mano eléctrico si la batería se descarga, aunque los vehículos suelen contar con un desbloqueo manual de emergencia.

¿Y si lo usamos en marcha?

Tradicionalmente se ha usado y se usa la palanca del freno de mano como sistema de emergencia para detener el coche si el pedal de freno falla mientras estamos conduciendo, pero hay muchos usuarios que tienen miedo de pulsar, en caso de necesidad, el botón del freno de mano eléctrico por temor a que el vehículo se pare bruscamente y salgan disparados por el parabrisas.

Eso no va a suceder, sino que el coche se detendrá de forma controlada, manteniendo la estabilidad sin mayor peligro que la posibilidad de que alguien nos golpee por detrás si no logra reaccionar a tiempo. Eso sí, lo hace bruscamente y puede haber diferencias en cada vehículo, con lo que, puestos a probarlo, mejor hacerlo en condiciones de seguridad.

Los derrapes

Habrá quien eche de menos el clásico freno de mano de palanca, sobre todo quienes usan el coche para una conducción deportiva, porque ese sistema, cada vez más en desuso, permitía un mayor control de esa frenada auxiliar para provocar derrapes, siempre en un contexto seguro en un circuito. El freno de mano eléctrico no los permite con tanta efectividad.