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Donostiako Etxegintza proyecta crear 123 apartamentos de aquí a 2023

La sociedad tendrá una línea de ayudas para mejorar la accesibilidad y eficiencia en comunidades privadas

11.02.2021 | 00:43
Bloques de apartamentos para jóvenes de Marrutxipi.

donostia – La sociedad municipal de vivienda Donostiako Etxegintza contempla construir 123 apartamentos para jóvenes y mayores de aquí al año 2024, según prevé el presupuesto de la entidad, que fue presentado ayer a los grupos políticos por parte de la concejala de Urbanismo y Vivienda, Nekane Arzallus, acompañada del director de la sociedad, Rafael Farias.

En la actualidad, de las más de 2.000 viviendas que conforman el parque de alquiler de Donostiako Etxegintza, 579 corresponden a este tipo de apartamentos dotacionales. En concreto, 283 de ellos están destinados a jóvenes, con un máximo de cinco años de uso, con el fin de que sirvan de transición a otras formas de alojamiento y siga existiendo rotación. También hay 296 (180 de ellos en derecho de habitación) para mayores de 65 años, en este caso sin tope de tiempo máximo.

Las cuentas del área de vivienda fueron explicadas en una de las reuniones celebradas ayer en el Ayuntamiento en las que los concejales delegados de distintas áreas detallaron el contenido económico de sus departamentos. Los encuentros, que forman parte del proceso de aprobación del presupuesto municipal de 2021, seguirán hoy y mañana con el fin de exponer las cuentas de todas áreas y entidades municipales.

Entre las previsiones de Donostiako Etxegintza para el cuatrienio se contempla la creación de alojamientos dotacionales en la parcela del antiguo Instituto de la Construcción de Altza, con 70 apartamentos, en el depósito de aguas de Matia (24), en El Infierno (23) y en el edificio municipal de la calle Campanario, la antigua Ikastola Orixe, donde se prevén 16. Aún no se ha concretado a qué edades irán destinados estos alojamientos de alquiler.

Las inversiones previstas en este año para los apartamentos dotacionales no están dedicadas a la construcción sino a estudios y otros trabajos previos, por lo que las cantidades no son muy elevadas. La previsión apunta a que lo sean a partir de 2022 (para la ejecución de las obras) y sigan así hasta 2024.

Además de los apartamentos dotacionales, Donostiako Etxegintza contempla la construcción de nuevas viviendas públicas y tasadas a lo largo del cuatrienio, con una inversión total de 56,3 millones de euros. Para este primer año, las inversiones en distintas promociones ascienden a 4,9 millones de euros.

Por ejemplo, está previsto que en El Infierno la entidad municipal de vivienda construya en el cuatrienio 135 viviendas de protección oficial y 136 de tipo tasado (en venta a los propietarios), además de las que ejecute la iniciativa privada. En Illarra se construirán 95 VPO y 36 tasadas, y también habrá de precio libre. En Añorga habrá 46 VPO y Altza, 55.

Arzallus explicó que, además de las inversiones destinadas a las nuevas construcciones, Donostiako Etxegintza destinará este año cantidades para otros conceptos. Por ejemplo, para mejorar la seguridad de las viviendas de alquiler más antiguas del parque público se reserva un millón de euros y otros 450.000, para la mejora de la accesibilidad.

El presupuesto también incluye este año 2,1 millones de euros para fomentar la accesibilidad y la eficiencia de los edificios en comunidades de propietarios privadas. Este dinero se financiará con un préstamo subvencionado por el Gobierno Vasco.

compra de viviendas Asimismo, Etxegintza reserva cuatro millones de euros para ejercer el derecho de adquisición preferente de las viviendas de protección pública que salen a la venta "con el fin de incrementar las garantías para los adjudicatarios en las segundas y posteriores adjudicaciones", de modo que no se vendan a precios de libre mercado viviendas que fueron compradas con precios públicos más baratos.

La entidad también tiene previsto destinar cerca de 560.000 euros para pagar los derechos de habitación este año. En el pasado, se construyeron apartamentos para mayores que se vendían a los interesados hasta su traslado a otro lugar o fallecimiento, momento en el que ellos o sus herederos recuperaban el dinero por el tiempo no usado. Esta fórmula se ha descartado y Etxegintza recupera estos pisos para el alquiler.