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El hotel San Sebastián se mantiene cerrado desde este mes por la caída de las reservas

La mayor parte de los trabajadores del establecimiento de la cadena Aránzazu se encuentran en ERTE

15.10.2020 | 01:14
El clásico establecimiento de la avenida de Zumalakarregi, con 90 habitaciones, clausurado por el momento.

donostia – El hotel San Sebastián, uno de los establecimientos más clásicos de la capital guipuzcoana, se mantiene cerrado desde el pasado 1 de octubre por falta de reservas. La dirección del hotel, perteneciente a la cadena Aranzazu Hoteles, tomó la decisión de clausurar las instalaciones por el momento, ante la falta de clientela que se ha evidenciado en el establecimiento.

El hotel de cuatro estrellas, ubicado en la avenida de Zumalakarregi, a dos pasos de playa de Ondarreta, ha sido un establecimiento de gran atractivo en las últimas décadas, pero la fuerte competencia que se vive ahora en Donostia, con una veintena de hoteles abiertos en los últimos tres años, y el estado de alarma derivado del COVID-19, han puesto en peligro la economía del establecimiento, del que viven una treintena de familias.

Desde el inicio del estado de alarma los trabajadores están en ERTE pero el 1 de junio la empresa rescató a unos 18 para volver a trabajar. Sin embargo, desde el pasado 1 de octubre, el establecimiento está cerrado y solo un reducido grupo de empleados hace labores internas como efectuar las reparaciones que van surgiendo o coger el teléfono a los posibles clientes.

La cancelación de reservas ha sido la tónica de un verano muy negativo para este alojamiento donostiarra que primero vio desaparecer a los turistas extranjeros, muy habituales en los últimos años, y después a los procedentes de distintos puntos del Estado español, que habían seguido apostando por el alojamiento, de 90 habitaciones. Los pocos clientes que han llamado últimamente para reservar habitación en el hotel San Sebastián han sido derivados al cercano hotel Aranzazu, de la cadena NH, pero en este alojamiento también se están repitiendo las cancelaciones, según explican fuentes del sector.

El hotel San Sebastián y el Aranzazu pertenecían a la misma cadena hotelera, Aranzazu Hoteles, hasta que el segundo fue vendido a la firma NH. El San Sebastián forma parte de la primera cadena hotelera vasca, creada en 1965 por la familia Atutxa, que se hizo con el Carlton de Bilbao, el hotel Abando de la misma localidad, y el San Sebastián de Donostia. También contó con el de Los Agustinos, en la Rioja, pero éste tampoco forma parte ahora de la cadena creada por la familia Atutxa, con orígenes en el municipio vizcaino de Arantzazu, en el valle de Arratia, del que eligieron el nombre de la empresa.

Ya hace cinco años, cuando la cadena cumplió medio siglo de vida, sus responsables destacaron la pujanza de la firma, que había logrado mantenerse frente a dos crisis industriales y una inmobiliaria y el "brutal incremento de la competencia". Un lustro después, con la competencia desbocada en la capital guipuzcoana y la pandemia del COVID-19 anulando la actividad turística, la cadena familiar y su hotel donostiarra sufren graves dificultades y deja en el aire el futuro del establecimiento.

Mientras este clásico hotel donostiarra se mantiene con la mayoría de empleados en ERTE, confiando en tiempos mejores, Donostia sigue siendo escenario de la construcción de nuevos hoteles. Sin ir más lejos, en la zona hospitalaria puede contemplarse ya la estructura del hotel Tres Reyes. Además, la maquinaria de obra también trabaja en la creación del denominado Villa Katalina by Intur, en la calle Urdaneta 10 y con 34 habitaciones, en el edificio donde se hallaba antes la residencia del Obispo de Donostia. El hotel pertenece a la cadena Castellón Intur, que tiene otro establecimiento, Villa Victoria, en la calle San Bartolomé, abierto en los últimos años. Además, en la calle Zabaleta se está creando un nuevo aparthotel, en donde se encontraban las oficinas de la Curia Eclesiástica, con 26 habitaciones para visitantes.

cinco en tres meses En los últimos tiempos, además, se han materializado algunos de los proyectos que arrancaron años atrás. Sin ir más lejos, ha abierto sus puertas en agosto el hotel Catalonia, en el emplazamiento del antiguo convento de San Bartolomé, del que ha quedado su fachada principal. Además, desde que finalizó el confinamiento se han abierto a los clientes el Zenit Convento de San Martín, Villa Eugenia en Jai Alai, Villa Favorita en la calle Zubieta y Abba San Sebastián, en el paseo de Francia. Aunque no se trata de un nuevo hotel, también se ha puesto en marcha la ampliación del Sansebay, frente al puerto.