La entrada a Urretxu acogió en su día a dos de las empresas más importantes del municipio: la conocida fábrica de herramientas Irimo y Sarralde, que se dedicaba a fabricar modelos de fundición. En su día las dos fueron empresas punteras en su sector, pero cerraron a comienzos de la primera década de este siglo. Los pabellones quedaron en desuso y su convirtieron en una ruina industrial llena de basura. La entrada al pueblo, antaño muestra de pujanza industrial, se convirtió en un lugar propio de una película apocalíptica. Pasaban los años y parecía que aquello no iba a tener solución, pero el trabajo realizado por el Ayuntamiento de ha dado sus frutos.
La empresa Telleria compró los terrenos de Irimo para trasladarse allí y ha construido un espectacular taller. En cuanto a Sarralde, Sprilur se hizo con la parcela, derribó los pabellones y limpió el terreno. Ahora, la empresa Smartlog está construyendo un moderno centro de innovación y talento llamado Nest.
Smartlog es una empresa del sector de la ingeniería que ofrece a otras empresas soluciones y servicios para optimizar y automatizar sus procesos de intralogística.
Tiene proyectos en más de 15 países. Cuenta con unos 180 trabajadores, casi la mitad de los cuales trabajan en Urretxu. En los últimos ocho años, ha multiplicado su facturación de año en año.
En cuanto a Telleria, se dedican al mecanizado de piezas. Desde 2005 trabajan sobre todo para centrales hidroeléctricas. Trabajan con empresas de gran prestigio, como Alstom, Voith y General Electric. En países como Estados Unidos, Canadá, Noruega y Suecia han apostado fuerte por las centrales hidroeléctricas y Telleria hace piezas para centrales de esos y otros muchos países.