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Arrizuriaga entra en su recta final: seis meses para convertirse en Kulturgunea y Txoko Feminista

El Ayuntamiento de Bergara inicia la cuarta fase de las obras, con una inversión de 881.330 euros y previsión de inauguración en otoño

Arrizuriaga entra en su recta final: seis meses para convertirse en Kulturgunea y Txoko FeministaB.U.

La transformación del palacio Arrizuriaga encara su último tramo. Sumergido en obras en los últimos años, este emblemático edificio de Bergaraafronta la intervención definitiva que permitirá su apertura como Kulturgunea y Txoko Feminista. El primero será un vivero de actividades culturales concebido como espacio de creación, encuentro y experimentación, abierto a la iniciativa ciudadana y a la ebullición artística. El segundo se configurará como un lugar propio para el impulso de la igualdad, la reflexión compartida y el empoderamiento de las mujeres; un ámbito desde el que tejer redes, promover el debate y fortalecer el colectivo.

El Ayuntamiento ha anunciado el inicio de la cuarta fase de acondicionamiento, centrada en las plantas primera, segunda y bajo cubierta. Los trabajos han sido adjudicados a Construcciones Artzamendi S.A. por un importe de 881.330 euros (IVA incluido), y contarán con un plazo de ejecución de seis meses desde la firma del acta de replanteo. Si el calendario se cumple, todo apunta a que el renovado Arrizuriaga podrá estrenar sus nuevas funciones de cara a este próximo otoño.

Adaptar sin perder la esencia

La actuación da continuidad al proceso de adecuación interior del inmueble a sus nuevos usos públicos y comunitarios. El proyecto se ejecutará conforme al documento redactado por Vaumm Arquitectura y Urbanismo SLPy, según subraya el Consistorio, se desarrollará respetando los valores arquitectónicos e históricos de un edificio que cuenta con un grado de protección específico.

El reto ha sido conjugar la conservación patrimonial con la funcionalidad contemporánea. Las obras de esta fase buscan mejorar la accesibilidad, optimizar la usabilidad de los espacios y elevar la calidad espacial del conjunto, garantizando que el palacete pueda responder a las necesidades de los colectivos y actividades que albergará. "Este proyecto también refuerza la revitalización y puesta al servicio de la ciudadanía del patrimonio cultural bergarés", insisten desde el Gobierno municipal.