El sacerdote oñatiarra Antonio Arregi Yarza falleció el pasado 5 de febrero en la ciudad ecuatoriana de Guayaquil, a los 86 años de edad, consecuencia de una insuficiencia cardíaca, tras varias semanas de deterioro de su estado de salud provocado por un cuadro de neumonía. Miembro del Opus Dei, fue obispo de Quito e Ibarra y, desde 2003, arzobispo de Guayaquil, una de las diócesis más relevantes de Ecuador.

Nacido en Oñati en 1939, Arregi cursó la enseñanza secundaria en el Instituto Peñaflorida de Donostia antes de iniciar su formación eclesiástica en centros del Opus Dei en Roma y en la Universidad de Navarra. Doctor en Derecho Canónico y en Jurisprudencia, desarrolló una sólida carrera intelectual y pastoral, dominando hasta cinco idiomas, además del euskera como lengua materna.

La reconstrucción de su trayectoria vital y pastoral se apoya en la detallada biografía publicada en la Wikipedia en euskera por el también oñatiarra Iñazio Irizar, colaborador activo de la enciclopedia libre donde ha creado y ampliado numerosas entradas de carácter histórico y biográfico.

Numerosas responsabilidades

Ordenado sacerdote en 1964, llegó a Ecuador en 1965, país con el que quedaría definitivamente vinculado y cuya nacionalidad obtuvo en 1986. Allí desempeñó numerosas responsabilidades: profesor universitario, juez eclesiástico, director de la Radio Católica Nacional, subsecretario de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana y coordinador de la histórica visita de Juan Pablo II al país en 1985. Su labor se centró especialmente en la atención a jóvenes, familias, profesionales y trabajadores, combinando rigor doctrinal y cercanía pastoral.

Según recoge Irizar, Arregi promovió la Fundación de la Red Educativa Arquidiocesana, el Banco de Alimentos Diakonía, programas de atención sanitaria para personas con VIH, iniciativas en favor de pueblos indígenas y planes de vivienda para migrantes en zonas populares de Guayaquil. Fue, a su vez, presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana entre 2008 y 2014.

La trayectoria de Antonio Arregi incluyó, además, ciertas declaraciones públicas sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo, efectuadas en una entrevista, en las que expresó una valoración crítica y llegó a compararlo con un “virus”. Estas afirmaciones generaron una amplia polémica en Ecuador y provocaron reacciones inmediatas de organizaciones sociales, colectivos ciudadanos y sectores académicos, que las calificaron de discriminatorias y contrarias al reconocimiento de los derechos humanos.

Ofició la misa del día del Corpus

Hace "unos 20-25 años", en la visita a su localidad natal, Arregi presidió la misa del Corpus Christi, manteniendo así un vínculo con su tierra de origen que nunca se rompió. 

La madrugada del 5 de febrero su estado de salud se agravó debido a una insuficiencia cardíaca, tras semanas de complicaciones respiratorias. Falleció pocas horas después en un hospital de Guayaquil. Las exequias se celebraron el 7 de febrero en la catedral metropolitana, y fue enterrado en la cripta de la episcopología local, según su voluntad.

Los detalles de la vida de Arregi pueden conocerse en el artículo escrito por Irizar.