La segunda fase de las obras de renovación del sistema de saneamiento del barrio de Altamira de Lezo han comenzado esta semana y conllevarán cambios temporales en el tráfico y en el uso de los aparcamientos de la zona, según ha informado el Ayuntamiento de Lezo.

Durante el desarrollo de los trabajos, la calle Tomás Garbizu permanecerá cerrada al tráfico en sentido ascendente. El sentido descendente se habilitará como vía de doble dirección, regulada mediante semáforo. Asimismo, en el tramo ascendente de Tomás Garbizu no se permitirá el estacionamiento, al quedar la vía cerrada.

Por tanto, en el resto de calles del barrio, los aparcamientos quedarán reservados exclusivamente para residentes. Esta misma restricción se aplicará a la fila derecha del aparcamiento de las piscinas de Altzate. En todos los casos, las plazas estarán destinadas a residentes las 24 horas del día, tanto de día como de noche, y hasta la finalización de las obras, cuya fecha no ha adelantado el Consistorio. Las zonas afectadas estarán debidamente señalizadas mediante cartelería.

Evitar los vertidos a la bahía

Estas actuaciones se enmarcan en el acuerdo de colaboración firmado en junio entre el Ayuntamiento de Lezo y la Mancomunidad de Aguas del Añarbe, cuyo proyecto principal es la renovación integral del sistema de saneamiento de Altamira. Desde la construcción del barrio, se venían produciendo vertidos directos de aguas pluviales y residuales a la bahía de Pasaia, una situación que hacía necesaria una intervención de fondo para garantizar la protección del entorno y del medio ambiente.

Con el inicio de esta segunda fase, se dará un paso decisivo para eliminar los actuales vertidos de aguas residuales, que pasarán a ser conducidos a la depuradora de Loiola, donde recibirán el tratamiento adecuado antes de su vertido al mar.

El Ayuntamiento ha señalado que los ajustes en el tráfico y el estacionamiento se han diseñado con el objetivo de minimizar las molestias durante las obras. Para cualquier duda o consulta, la ciudadanía puede dirigirse a la Policía Local a través del teléfono 943 524 650.

Desde el Consistorio han agradecido de antemano la comprensión del vecindario de Altamira ante las posibles afecciones derivadas de unas obras que consideran necesarias y beneficiosas a medio y largo plazo.