El Departamento de Sostenibilidad de la Diputación Foral de Gipuzkoa ha dado por concluidas en Legorreta las obras de recuperación ambiental y paisajística de dos accesos urbanos que se encontraban en estado de degradación: el camino a Santa Marina y el acceso al barrio de Esnaola. Las actuaciones han supuesto una inversión global de 41.500 euros y se han desarrollado aplicando criterios de infraestructura verde y renaturalización.

Los trabajos se han dado a conocer este miércoles durante una visita en la que han participado el diputado de Sostenibilidad, José Ignacio Asensio, y el alcalde de Legorreta, Iñaki Agirre. El proyecto forma parte de las actuaciones financiadas con fondos europeos Next Generation UE, orientadas a la recuperación de espacios deteriorados, al refuerzo de su seguridad y a su reutilización por parte de la ciudadanía.

Según la información facilitada por el Departamento de Sostenibilidad, la ejecución de las obras ha contado con un presupuesto de 34.765,80 euros, sin IVA, y ha sido realizada por la empresa K1 Ekopaisaia (Kimubat Taldea). La dirección de obra ha corrido a cargo de Asmatu S.L., con un coste de 6.740 euros, también sin IVA. El plazo de ejecución ha sido de seis semanas y los trabajos finalizaron a comienzos del pasado mes de diciembre.

Durante la presentación, José Ignacio Asensio ha señalado que este tipo de intervenciones demuestran que “la infraestructura verde es una herramienta clave para recuperar espacios degradados, mejorar la calidad de vida de la ciudadanía y reforzar la resiliencia ambiental de nuestros municipios”. Por su parte, Iñaki Agirre, ha valorado “muy positivamente” los trabajos realizados en la localidad.

Las intervenciones

En el camino a Santa Marina, una antigua vía ligada a la actividad minera y utilizada durante años como vertedero, la actuación ha consistido en la retirada de residuos, el control de especies invasoras y la plantación de vegetación autóctona de crecimiento rápido para favorecer la recuperación ecológica del entorno. Asimismo, se ha ejecutado una cuneta de hormigón que permite canalizar y controlar las aguas procedentes de la antigua mina, mejorando la seguridad y la gestión hídrica de la zona. 

La segunda intervención se ha llevado a cabo en el acceso al barrio de Esnaola, un espacio tradicionalmente asociado al ocio que se encontraba en desuso. En este ámbito se han desarrollado trabajos de limpieza y renaturalización, se ha puesto en valor la fuente existente y se ha acondicionado un itinerario peatonal con bancos de madera.

El diputado de Sostenibilidad ha finalizado diciendo que “la recuperación de ambos accesos supone un paso más en la transformación de Gipuzkoa hacia un territorio más verde, seguro y resiliente, donde la protección del entorno natural y el bienestar de las personas avanzan de la mano”.