Síguenos en redes sociales:

Huevos cocidos sin agua: el truco definitivo con freidora de aire

Este versátil electrodoméstico ha facilitado muchas preparaciones para hacerlas de forma rápida, sana y manchando lo menos posible

Huevos cocidos sin agua: el truco definitivo con freidora de aireFreepik

Hay una preparación clásica en la cocina, sencilla, hasta cierto punto, y que no suele faltar en ninguna casa, que salva un desayuno o una cena y complementa con éxito muchas presentaciones añadiendo color y sabor. Se trata del huevo cocido.

Su cocinado es sencillo, una cacerola con agua, poner los huevos, llevar a ebullición, esperar los minutos necesarios para que quede en el punto de cocción que más nos guste, pelarlos y listo. Esta teoría es la fácil, luego, como en casi todo, hay pequeños trucos para mejorar el final o evitar algunos problemas que nos vamos encontrando.

Una freidora de aire.

Sin agua

Pero ahora ha llegado a nuestras cocinas un nuevo electrodoméstico que permite prescindir del agua de la cocción. Hasta ahora, en esto de ahorrar agua, la cantidad mínima necesaria se ponía en los cocedores de huevos eléctricos, que con apenas un vasito se podían cocinar hasta cinco huevos. Pero la llegada de las freidoras de aire ha conseguido eliminar este mínimo.

El avance general en el mundo de los pequeños electrodomésticos ha permitido ir encontrando formas más prácticas, rápidas y limpias de cocinar. Y consiguiendo los mismos resultados finales. Solo comensales de paladar muy fino o cocineros más apegados a métodos más tradicionales (o quizá habría que decir más apegados a sus formas más que llevan trabajando toda su vida) consiguen encontrar diferencias. En este contexto ha entrado a revolucionar la forma de cocinar la freidora de aire, como en su momento lo hizo el horno microondas.

Con la freidora de aire, ahora, se ha simplificado todavía más la tarea de cocer huevos

Cómo se cuecen los huevos

Hacer huevos cocidos en la freidora de aire es sorprendentemente sencillo. Además se solucionan algunos problemas de cocerlos con agua, como, por ejemplo, el de que se golpeen entre ellos o contra la cazuela mientras hierve el líquido.

De hecho basta con colocar los huevos en la cesta de la freidora directamente. No hace falta ni un recipiente especial ni envolverlos con nada. La única condición es no amontonarlos ni que queden pegados unos a otros, ya que la condición básica es que el aire circule con facilidad alrededor de ellos. Si esto no sucede es probable que no queden bien y que algunas partes queden crudas o más cocidas.

La freidora de aire proporciona un calor constante y uniforme, lo que permite una cocción más estable. Además, mientras los huevos se cocinan, puedes aprovechar para hacer otra cosa, como preparar el resto del desayuno o empezar a montar los otros alimentos antes de añadir el huevo.

Algo que hay que tener en cuenta es que acabada la cocción, lo más prudente es sacarlos con unas pinzas o una cuchara, estarán muy calientes y las quemaduras en los dedos pueden dar un serio disgusto. Además, resulta muy recomendable pasarlos directamente a un bol lleno de agua fría para detener la cocción inmediatamente. Esto lleva aparejado que pasado unos minutos, la cáscara se puede quitar con gran facilidad.

Los tiempos de cocción

Todos sabemos que en la cocción tradicional, con agua hirviendo, el tiempo que se dejan cocer los huevos es fundamental para alcanzar el tipo de cocción que más nos guste: el huevo pasado por agua, cocido durante 3 minutos desde que el agua comienza a hervir y cuya textura es gelatinosa, con la clara y la yema poco cuajada; el huevo mollet, cocido alrededor de 6 minutos y cuya clara queda sólida y la yema cremosa; y el huevo duro, cocido 11 minutos y que tanto la clara como la yema quedan bien cuajados.

En el caso de los huevos pasados por airfryer, el sistema es similar. El punto de cocción también depende del tiempo que se mantenga el cocinado. Por supuesto también hay que controlar la temperatura a la que se programa el aparato.

Lo ideal es poner la freidora entre 130 y 150 grados centígrados. También es importante precalentarla y poner los huevos cuando ya esté a temperatura. Así, si lo que se busca es un huevo con la yema líquida, se debe dejar entre 9 y 10 minutos. Si se busca que la yema quede semilíquida, harán falta entre 11 y 12 minutos. Si se quiere un huevo duro, entre 13 y 15 minutos.

A partir de estas instrucciones básicas, cada cocinero tendrá que ir ajustándolos a las características de su freidora de aire concreta, ya que las características técnicas entre los diferentes modelos pueden variar dando resultados distintos en cada ocasión. Y es que cada receta se puede adaptar a cada nueva técnica que aparezca en la cocina y conseguir unos resultados excelentes.