Talgo estima unas inversiones cercanas a los 90 millones de euros entre 2026 y 2027, que se destinarán a I+D y a la optimización de su capacidad industrial actual, a través de la mejora y ampliación de las instalaciones de los centros ya existentes, --entre los que se encuentran Rivabellosa (Álava) y Madrid--, sin que tenga previsto la puesta en marcha de otros nuevos.

Estos planes han sido dados a conocer en una comparecencia del director general del fabricante de trenes, Rafael Sterling, y del CEO del grupo, Alvaro Segura, para explicar los resultados de Talgo del pasado año presentados la semana pasada, un ejercicio en el que la compañía redujo un 6,7% las pérdidas, hasta 100 millones, mientras que su cifra de negocio se elevó a 618 millones.

Los responsables de Talgo, tras hacer un repaso a las principales magnitudes e hitos del pasado ejercicio y destacar su "alto nivel de ingresos" por la actividad de fabricación, han subrayado que las perspectivas para el año 2026 reflejan un nivel récord de actividad industrial, impulsando los ingresos a un entorno de 750 millones. En la actualidad su cartera de pedidos se encuentra en un volumen "máximo" cercano a 6.000 millones.

Los responsables de Talgo han señalado que el objetivo para 2026 es es cumplir con el plan de entregas acordados con DB (Alemania), una vez iniciado la operación comercial, y comenzar asimismo con las entregas del segundo pedido de DSB Dinamarca. Asimismo, han precisado que no tienen "ningún conocimiento de circunstancias extraordinarias" que puedan deteriorar sus resultados.

Según han subrayado, esperan que el "momentum comercial" continúe en 2026, impulsando la cartera de proyectos Intercity y de Alta Velocidad. Los directivos de Talgo han manifestado que, precisamente, de cara a futuras licitaciones, están bien posicionado en los mercados Intercity y de muy Alta Velocidad y "su imagen de marca en el mercado" les permite participar en un volumen aproximado de unos 7.900 millones de potenciales oportunidades, principalmente concentrados en Europa, Oriente Medio y Norte de África".

En concreto, han precisado que el 65% de dichas oportunidades estarían en Europa y un 15% en Oriente Medio y Norte de África. Ante estas licitaciones, creen que sus principales ventajas "son la flexibilidad" para adaptarse a sus clientes, la eficiencia en las soluciones de larga distancia y, sobre todo, su estrategia con dos productos en "alta y muy alta velocidad" desarrollados y homologados en los países en los que Talgo centra su apuesta comercial.

INVERSIONES

Según han adelantado, Talgo tiene planificadas para 2026 y 2027 inversiones de "un orden de magnitud similar" a las acometidas en el 2025, destinadas a I+D y a la optimización en la capacidad industrial actual. Ello supondría una cifra de alrededor de 88 millones de euros en esos dos ejercicios, teniendo en cuenta que en 2025 la cifra fue de 44 millones.

Han detallado que tienen previstas inversiones para optimizar su capacidad industrial y, además, contratar a más de 200 personas en sus plantas productivas de Rivabellosa y Madrid.

En relación a una posible ampliación de su capacidad industrial, los responsables de Talgo han manifestado que la empresa tiene vocación de "seguir creciendo" y poner en valor su tecnología a nivel internacional.

Por ello, han insistido en que tienen planificadas inversiones hasta 2027 con el "doble objetivo" de mantener, a través de inversiones en I+D, el "liderazgo tecnológico" de la compañía en Intercity y Alta Velocidad y optimizar la capacidad actual para la ejecución de las nuevas adjudicaciones "que han llevado la cartera de la compañía a máximos históricos" y que esperan que siga creciendo.

En concreto, han señalado que esas inversiones relacionadas con la capacidad industrial estarán destinadas a la mejora y ampliación de las instalaciones de los centros ya existentes y no está "planificada" la creación de nuevos centros.

ENTREGAS SIN RETRASOS

Asimismo, han asegurado que actualmente Talgo tiene capacidad operativa para poder entregar sin retrasos la cartera de pedidos actual. "Por supuesto, Talgo cuenta con la capacidad industrial para hacer frente a esos contratos, y si no, no los hubiéramos firmado", han manifestado.

Del mismo modo, han recalcado que consideran su "capacidad real" para establecer los plazos de entrega de cualquier oferta a la que se presentan, de manera que "nunca" adquieren compromisos que no puedan acometer. "Para cada licitación, por supuesto, presentamos soluciones, ya sea mediante nuestra capacidad instalada, mediante capacidad instalada adicional que podamos acometer o mediante subcontrataciones o alianzas con terceros que permitan acometer los requerimientos", han apuntado.

Desde Talgo han remarcado que, en la actualidad, la mayor dificultad que tiene tanto la empresa como el sector está relacionado con el acceso "a vías para poder hacer frente a las pruebas, homologaciones y certificaciones de los trenes".

Por otra parte, respecto a la multa de 116 millones que le impuso Renfe por retrasos de más de dos años en la entrega de los Avril, han apuntado que Talgo continúa en su posición de "proteger" los intereses de los accionistas ante "cualquier actuación legal que pueda ser llevada a cabo por el cliente y todo ello en línea con lo expresado en las cuentas anuales de 2024".

"Talgo buscará alcanzar una solución que proteja sus intereses y los de nuestros accionistas. A cierre del 2025, Renfe mantenía retenidos pagos por valor de 22 millones de euros correspondientes al contrato por el que se requieren las penalizaciones, sumados a los importes pendientes de facturar que se esperan alcanzar durante el 2026", han precisado desde Talgo, que ha subrayado que Renfe es un cliente "muy importante" para la compañía.

En relación a la deuda, situada en 394 millones a finales de 2025, han precisado que, dado el perfil de caja que tienen en los proyectos en ejecución, la previsión es que siga habiendo unos niveles "elevados" hasta que se produzcan las recepciones de trenes previstos, y a partir de ese momento, será cuando lograrán reducir "la deuda de una forma importante".

En sus previsiones para 2026, recogen una deuda financiera neta inferior a 5,5 veces y los responsables de Talgo han recordado que acaban de finalizar las operaciones de "fortalecimiento financiero y reforzamiento patrimonial" precisas para poder acometer "las inversiones necesarias en capital circulante esperadas para los próximos años, con el objetivo principal de ejecutar adecuadamente los diferentes proyectos que componen la cartera".

Por otro lado, cuestionados por si ven posible volver a márgenes de Ebitda en el entorno del 10%, han apuntado que su objetivo es trabajar "para ser cada vez más eficientes, incrementando los márgenes a futuro, tanto en los proyectos actuales como mediante una estrategia comercial selectiva". Todo ello, según han añadido, para sentar las bases que garanticen "unos márgenes sostenibles a futuro" que esperan que se vayan "recuperando de forma paulatina".

En relación a los objetivos de contratación de 1.500 millones o 2.000 millones este año, han manifestado que, en la actualidad, viven una "situación francamente positiva" debido a su estrategia de producto plataforma, su imagen de marca y su posicionamiento en los mercados tradicionales. Han añadido que a febrero se confirmaron 1.300 millones de euros con el contrato de Arabia Saudí, con lo que son "ampliamente optimistas" de cara a alcanzar el nivel de contratación previsto.