Pioneros en economía circular eléctrica

Ecomagnet recupera imanes en desuso para obtener de ellos el material necesario para fabricar otros nuevos

24.10.2021 | 01:29
Kenny Álvarez, cofundador de la empresa Ecomagnet en Donostia. Foto: Javi Colmenero

donostia – La economía circular también es posible en el avanzado mundo tecnológico de la movilidad eléctrica y así lo demuestra Ecomagnet, la spin off de Ceit pionera a nivel estatal en proponer recuperar los imanes permanentes en desuso que se encuentran en multitud de máquinas, para extraer el polvo y material necesarios para fabricar nuevos imanes que se incorporarán en una gran variedad de dispositivos, entre ellos el motor eléctrico.

Kenny Álvarez es su fundador, y explica la relevancia de este proyecto que ganó la primera edición de los Mubil Mobility Awards impulsados por la Diputación de Gipuzkoa. Señala que Ecomagnet trabaja con imanes de neodimio, hierro y boro, que son los más utilizados ya que están incorporados en alrededor del 70% de las máquinas.

El neodimio es una tierra rara, concepto con el que cada vez estamos más familiarizados al ser indispensable en la producción de dispositivos tan cercanos como el móvil, los altavoces o los discos duros. Pero también son necesarias para los motores de los coches eléctricos, los generadores eólicos y multitud de máquinas herramienta.

El problema, sobre el que también ha advertido la Unión Europea, radica en que el 65% de las tierras raras se extraen en China, que no las vende, sino que fabrica con ellas los imanes permanentes que luego oferta al resto del mundo. En consecuencia, el país asiático controla el precio de estos imanes que, según indica Álvarez, en 2011 se incrementó un 800% haciendo saltar todas las alarmas.

Europa ha tratado de eliminar estas tierras raras de la fabricación, sin éxito de momento. Ecomagnet trabaja en una alternativa que no existe en el Estado y a la que a nivel europeo solo se dedican un par de empresas. El reciclaje de imanes cuenta con la inmensa ventaja de que es un material con gran disponibilidad y, tal y como recuerda Kenny Álvarez, solo hay que pensar en la cantidad de máquinas que emplea la industrializada Euskadi para constatar la facilidad con la que se puede acceder a imanes permanentes en desuso.

En la actualidad estos imanes acaban con el conjunto de la maquinaria en la chatarrería, pero la propuesta de Ecomagnet creará una nueva oportunidad de negocio a los gestores de residuos, que pueden investigar cómo separarlos para luego venderlos. Álvarez afirma que en la actualidad ya existen firmas que invierten en I+D para desarrollar esta técnica.

Por su parte, Ecomagnet ya tiene ultimada la tecnología para reciclar estos imanes permanentes. Aunque se constituyó en enero del presente ejercicio, lleva ocho años trabajando en este innovador sistema en el seno del centro de investigación donostiarra Ceit hasta lograr un grado de desarrollo que le permite saltar al mercado. Recientemente ha celebrado una ronda de financiación en la que se ha ganado la confianza de dos inversores.

Por el momento, la producción es baja y se realiza en el laboratorio, pero los planes de esta joven empresa pasan por una fabricación más amplia a partir del próximo año, cuando esperan generar grupos de cinco kilos y analizar así qué problemas pueden surgir en este proceso para ajustar los desarreglos.

planta industrial El año 2023 será crucial, porque Ecomagnet ha previsto inaugurar una planta industrial que comenzará con producciones de cinco toneladas de polvo al año y, a partir de ahí, ir creciendo con la perspectiva de llegar a una fabricación máxima de 200 toneladas. Álvarez ve factible estas estimaciones, aunque advierte de que queda un largo trabajo de captación de nuevos inversores que financien este proyecto.

De todos modos, se muestra convencido de que se cumplirá el plan por el interés que ha detectado en el mercado. Su producto, las tierras raras, será más económico que comprar el imán porque su obtención de material reciclado es más barato. El fundador de Ecomagnet subraya también que es mucho más ecológico que su extracción, proceso en el que se liberan 250 kilos de CO2 para obtener un kilo de neodimio.

Las variadas aplicaciones garantizan además su rentabilidad. En este sentido, Kenny Álvarez recuerda que el 53% del coste total del coche eléctrico corresponde a los imanes permanentes. La CAV y el Estado son sus primeros objetivos, que extenderán a Europa, EEUU y Japón.

"La demanda de imanes permanentes va a tener un fuerte aumento por la electromovilidad"

"Las ventajas de nuestro producto es que es mucho más barato y ecológico"

kenny álvarez

Director y fundador de Ecomagnet


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