Las recetas de cocina son fruto de la creatividad, de cambios, improvisaciones y casualidades, aunque a veces no se encuentra lo que se busca. La inteligencia artificial (IA) se ha convertido ya en "un motor real de transformación" para la gastronomía, cuyo impacto ha quedado recogido en un informe del centro GOe de Donostia, presentado este jueves.
Herramientas que permiten anticipar si un sabor gustará antes de cocinarlo, crear un café sin granos con propiedades sensoriales similares al original o elaborar queso vegano no son posibilidades futuras, sino realidades que ya existen y a las que hace referencia Gastronom_IA: inteligencia artificial y alimentación en 20 claves, el informe del centro de innovación del Basque Culinary Center (BCC).
Se ha dado a conocer en el marco de AI Bites, una jornada impulsada organizada en GOe-Gastronomy Open Ecosystem para explorar "cómo la inteligencia artificial está impactando ya en la creatividad culinaria, la gestión de los negocios gastronómicos y el diseño de nuevas experiencias en torno a la comida", ha informado el BCC en una nota.
Eneko Axpe, doctor en Física, investigador en sostenibilidad y gastrofísica, ha sido uno de los invitados y quien ha puesto un ejemplo muy gráfico de por dónde van las cosas.
Ha contado cómo la empresa chilena Notco se dejó guiar por la IA para lograr algo a lo que habría sido muy difícil llegar "a fuerza de intuición": agregar un pequeño porcentaje de piña para dar el perfil aromático de una leche convencional a una leche vegana que estaban elaborando, ha explicado Erich Eichstetter, del departamento de Innovación Digital del GOe.
La IA te permite formular o reformular recetas y para eso hay programas específicos, como el caso de la compañía chilena, ha señalado. En innovación culinaria y chefs investigadores, el informe cita quesos reescritos mediante algoritmos, copilotos culinarios y sabores generados por IA y, en análisis sensorial y patrones de consumo, se muestran cocinas digitales y paneles virtuales que permiten anticipar preferencias y optimizar menús.
La posibilidad de cocinar en casa con algoritmos es también un campo abierto en la actualidad, al igual que en bioprocesos predictivos se exploran "fermentaciones modeladas y gemelos digitales para cultivos y terroir".