La suspensión de los permisos para abrir nuevos hoteles o pisos turísticos en una gran parte de la ciudad de Donostia decretada hace un año se podrá alargar dos años más, es decir, hasta abril de 2026. 

Así lo prevé la ley una vez que el Ayuntamiento dé su aprobación a la modificación inicial del Plan General sobre este aspecto, un cambio que restringe las licencias para abrir hoteles, pensiones y pisos turísticos en Donostia hasta que el nuevo Plan General, en elaboración, e incluya las mismas o similares directrices.

El departamento de Urbanismo de Donostia presentó este miércoles a los grupos políticos del Ayuntamiento el documento para modificar el actual Plan General respecto a los usos de hospedaje. Posteriormente, la Junta de Gobierno dará su visto bueno a la modificación y, tras pasar por las comisiones de Pleno, se elevará a la sesión plenaria del 21 de marzo para su aprobación.

En caso de que pasara un año desde la aprobación de la moratoria, la suspensión de licencias de hospedaje quedaría caducada en abril y los propietarios de pisos y otros inmuebles podrían volver a solicitar permiso para hospedajes y obtenerlos, ya que las normativas en vigor lo permiten.

Áreas del centro

La propuesta presentada, al igual que hace un año, divide la ciudad en dos zonas. Por una parte, establece declarar saturados de hospedajes los barrios con mayor intensidad de alojamientos turísticos, es decir, el Centro, Gros, Antiguo-Ondarreta, Ategorrieta-Ulia e Ibaeta, paseo de Francia, paseo del Urumea y Aldunaene. La excepción son las villas y edificios terciarios con régimen de protección en el Peppuc, en los que la normativa autoriza la creación de alojamientos.

La Parte Vieja no se cita ya que tiene prohibido desde 2020 la apertura de nuevos hoteles y pisos turísticos por estar saturada.

La decisión prohibir los alojamientos en cualquier parcela de las zonas antes citadas se basa en que son ámbitos con una proporción de diez plazas turísticas por cada 100 residentes.

En el resto de la ciudad, con menos de diez plazas turísticas por cada 100 residentes, la prohibición temporal de licencias para alojamientos turísticos afecta exclusivamente a las parcelas de tipo residencial, pero no a las demás. Es decir, se podría construir un hotel en terreno terciario, como prevé un proyecto en Martutene, así como en parcelas de equipamiento comunitario.

No se autorizará tampoco la implantación de nuevos hoteles o edificios de apartamentos turísticos y similares en las parcelas de tipo industrial.

La modificación del Plan General para usos de hospedaje, que arranca ahora su tramitación, extiende la prohibición también a las obras de ampliación de los alojamientos. Por otra, quedan excluidas de la prohibición los campings, agroturismos y casas rurales en suelo no urbanizable.

Uno de los objetivos del cambio normativo es “garantizar el destino preferente del parque residencial de la ciudad al uso de vivienda, dando respuesta al derecho a la vivienda de la ciudadanía y potenciando su utilización como domicilio habitual en un entorno que cuente con la calidad adecuada para ello”, señala el documento.