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La guerra civil del tenis

El sindicato creado en 2020 por Djokovic llamado Asociación de Jugadores de Tenis Profesionales, que mantiene causas judiciales contra los principales organismos mundiales, inicia un proceso de recaudación de 1.000 millones de dólares para poner en marcha un circuito profesional

La guerra civil del tenisEuropa Press

Novak Djokovic lideró la creación de un sindicato de tenistas a nivel mundial que cristalizó en 2020. La intención de esta Asociación de Jugadores de Tenis Profesionales (PTPA, por sus siglas en inglés) era enfrentarse al orden establecido para remodelar el deporte. El serbio, que estaba acompañado por el canadiense Vasek Pospisil como impulsores, comenzó una lucha contra los principales organismos regidores del tenis: la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP), la Asociación de Mujeres Tenistas (WTA), la Federación Internacional de Tenis (ITF) y la Agencia Internacional por la Integridad del Tenis (ITIA). Según el sindicato, estos cuatro organismos operan “como un cártel” en un sistema “monopolístico, corrupto, ilegal y abusivo”.

En concreto, la PTPA denunciaba los pactos ilícitos para reducir la competencia, la fijación de premios económicos y la supresión de ganancias de los tenistas, las obligaciones de defender puntos en el ranking, forzar un calendario insostenible, el desprecio hacia los jugadores, la explotación financiera de los tenistas y la violación de los derechos de privacidad. Siete puntos a cambiar para abolir el sistema e implantar uno nuevo.

El sindicato denuncia a los principales organismos del tenis

El pasado marzo, la PTPA dio un paso más: emprendió acciones legales contra los órganos rectores. Acusó a los entes de “abuso sistémico, prácticas anticompetitivas y una flagrante indiferencia por el bienestar de los jugadores”. Según el director ejecutivo de la PTPA, Ahmad Nassar, la confrontación se trató de solucionar mediante el diálogo, pero, como apuntó en un comunicado emitido por el sindicato, “los órganos rectores no nos han dejado otra opción que exigir responsabilidades ante los tribunales. Solucionar estas fallas sistémicas no significa perturbar el tenis, sino salvarlo para las futuras generaciones de jugadores y aficionados”.

Nassar sostenía que “el tenis está roto”. “Tras la fachada glamurosa que promueven los demandados, los jugadores están atrapados en un sistema injusto que explota su talento, reduce sus ingresos y pone en peligro su salud y seguridad”. Comenzó la guerra.

Djokovic se baja del barco que capitaneó

Y como sucede con toda guerra cuando se inicia, comenzaron a llegar las bajas. La primera de ellas, la del tenista que abanderó esta lucha contra el sistema. El pasado 5 de enero, Djokovic abandonó la causa. El tenista de Belgrado argumentó que no estaba de acuerdo con algunas partes de la demanda impuesta por la PTPA. Además, alegó que albergaba “preocupaciones continuas con respecto a la transparencia, la gobernanza y la forma en que voz e imagen han sido representadas”.

“Estoy orgulloso de la visión que Vasek y yo compartimos al fundar la PTPA, dando a los jugadores una voz más fuerte e independiente, pero se ha hecho evidente que mis valores y enfoque ya no están alineados con la dirección actual de la organización”, manifestó Djokovic. “Tras una cuidadosa consideración, he decidido alejarme por completo de la Asociación de Tenistas Profesionales. Deseo lo mejor a los jugadores y a quienes están involucrados mientras avanzan, pero para mí este capítulo ya está cerrado”, concluyó. El serbio se bajaba del barco tras erigirse en buque insignia de la armada contra los principales organismos.

El ganador de 24 Grand Slams fue objeto de críticas que le tachaban de incoherente al arremeter contra un sistema que le ha permitido encumbrarse como una de las mayores estrellas en el plano deportivo y amasar una fortuna a nivel económico, y del que sigue formando parte. Desde la creación del circuito de la ATP en 1990, nadie se ha embolsado más dinero en premios que Djokovic, que ha ingresado más de 191 millones de dólares, según la propia ATP.

Puesta en marcha de un nuevo circuito mundial

La PTPA continúa sin Djokovic la batalla judicial contra la ATP, la WTA, la ITF y la ITIA. Además, trabaja en la puesta en marcha de un nuevo circuito de tenis a nivel internacional. Impulsada por el apoyo de alrededor de 600 tenistas, posee un plan para elaborar una gira separatista que puede ejercer como un modelo similar al del LIV Golf, el circuito profesional que rivaliza con el con el PGA Tour y el DP World Tour, ofreciendo premios en dinero sustancialmente más elevados.

El plan de la PTPA se ha denominado Future Tennis. Esta semana ha trascendido que el pasado martes se remitió el documento a más de una veintena de bancos de inversión y compañías de asesoría financiera. Tal y como adelantó The Telegraph, la intención es recaudar 1.000 millones de dólares para financiar una reestructuración radical del actual circuito profesional, que en este caso ofrecería más premios en metálico para los mejores tenistas del planeta, hombres y mujeres, pese a disputar menos torneos.

El canadiense Vasek Pospisil, creador del sindicato de tenistas junto a Djokovic.

Los retos de la PTPA son aumentar un 50% la dotación económica de los premios, ofrecer la misma cantidad a mujeres y hombres, garantizar 1 millón de dólares a los 100 mejores jugadores durante el primer año y 2,3 en una década. Además, el plan denominado Future Tennis también baraja la posibilidad de unificar todo el deporte bajo un mismo órgano rector, extinguiendo así el poder de la ATP, la WTA y la ITF.

En caso de que la ronda de recaudación tenga éxito, el cisma se agudizará. La guerra civil se recrudecerá y estará por ver qué deparará el futuro. En el caso del golf, desde la creación del LIV Golf en 2021 ha habido acercamientos entre los órganos que rigen este deporte, pero de momento siguen actuando de manera independiente, sin alinearse. Si es el camino a seguir, el tenis puede estar abocado a un largo periodo de confrontación con los tenistas como actores que deberán decidir a quién representar. Y Djokovic, que inició esta guerra, será uno de los involucrados.