BARAÑaIN - Meses antes de su debut como profesional, el 28 de diciembre de 2011, Joseba Ezkurdia se puso en manos de los profesionales de Zentrum para su preparación física. Primero fue con Aritz Altadill, y más tarde con Rubén Ayarra y con Carlos Chocarro. El delantero de Arbizu es consciente de la evolución física que ha experimentado, evidente también a los ojos de cualquier aficionado pelotazale. Un aspecto básico que le ha ayudado a alzarse con la txapela del Parejas en 2018 junto a José Javier Zabaleta, y con las del Cuatro y Medio del año pasado y del presente.

La rutina de entrenamientos de Ezkurdia, que puede alterarse en función del Campeonato que esté disputando, se basa en tres días a la semana de preparación en Zentrum y dos en el frontón. Una de las sesiones en la cancha es más específica ahora con el Parejas y otra, más técnica. “Al principio de la semana, cuando el partido aún está lejos, metemos fuerza. Cuando se acerca, nos centramos en lo concreto: más gomas y más balones”, explica respecto a su trabajo en el centro de Barañáin.

En los casi nueve años que lleva preparándose en Zentrum, su evolución ha sido evidente. “He cambiado bastante, he cogido más fuerza. Recuerdo que cuando debuté lo hice con mucho miedo por la defensa, porque era delantero y corpulento. Pero le hemos dado mucha caña a los desplazamientos para estar más rápido y eso se ha notado”, analiza.

Las horas de trabajo y dedicación han creado muy buenos vínculos entre el delantero de Arbizu y sus preparadores. También con Peio Etxeberria, pelotari de Aspe, quien se entrena en Zentrum. Un ambiente “fundamental” para Joseba Ezkurdia. “Una parte muy grande mis txapelas y de dónde estoy es por ellos”, asegura tajante.

Ese vínculo profesional se ha trasladado al plano personal y no solo recibe una preparación física de sus entrenadores. Chocarro y Ayarra comparten con él experiencias y charlas, al igual que lo hace Juan Martínez de Irujo cuando se deja caer también por allí. “Ahora confío mucho más en mí mismo, un montón en mi juego y también en mi cabeza”, subraya. “Antes de los partidos conversamos, Rubén es de hablar mucho y Carlos también entiende un montón, ya que al fin y al cabo es el capitán de Anaitasuna y sabe llevar eso muy bien. Me conocen y creo que han acertado con la tecla de cómo ayudarme”, añade.

Tras ganar la txapela del Cuatro y Medio, Ezkurdia está ya inmerso en otro torneo, el Parejas, junto a Julen Martija. De momento han empezado bien, ganando a Altuna y Galarza. Sin apenas tiempo para respirar, pero contento. “A gusto cogería una semanica de vacaciones ahora. Físicamente estoy bien, pero me iría genial para la cabeza, porque con el Cuatro y Medio llevé mucha presión y trabajo, y estaría bien desconectar. Pero es lo que toca”.