Mikel Landa dejó una imagen preocupante este viernes en Cerler, donde sufrió muchísimo. El escalador de Murgia se tumbó en el suelo a la conclusión de la etapa tras padecer en la ascensión a la cumbre. Trataba de recuperar el aliento, pero sobre todo, aliviar le dolor de espalda que le está martirizando desde que regresó a la competición.

En la Vuelta, donde se acumulan las horas sobre la bicicleta, se queja la espalda de Landa, que se protege de este modo de las consecuencias de la grave caída que padeció en la primera jornada del Giro en Tirana el pasado 9 de mayo.

El ciclista vasco se fracturó una vértebra en aquel accidente y aunque recibió el alta médica y retornó a las carreras en la Vuelta a Burgos después de un exitoso proceso rehabilitador, su espalda aún se resiente porque no ha adquirido la consistencia suficiente. 

Lo explicó Landa en Zaragoza a la conclusión de un día intrascendente para la general, pero que al alavés le supuso desgaste y dolor. La postura de andar en bici no ayuda.

“De piernas voy bien, pero la espalda me está dando guerra aunque es algo con lo que contaba desde antes del comienzo”, subrayó el murgiarra, que se perdió el Tour debido a la caída del Giro.

Para fijar la fractura de la vértebra sin desplazamiento, Landa tuvo que llevar un corsé que para estabilizar el cuerpo. Con todo, a pesar de la mejoría, cuando se exige al máximo, Landa sufre las consecuencias de una caída que fue muy dura. 

La espalda "se resiente"

El alavés explicó que los cuidados que recibe de los masajistas del equipo todos los días le están ayudando pero conforme se desarrolla la etapa “se resiente”.

“Vengo de una lesión en la espalda y está flojita y es su forma que tiene de protegerse”, argumentó Landa, que espera que la espalda se vaya fortaleciendo mientras acumula kilómetros.

En cualquier caso, el escalador de Murgia sabe que no está en condiciones de pujar por las victorias. Del final que espera en Valdezcaray, un alto que conoce, destacó que tiene una primera parte “más dura y los kilómetros finales son más tendidos”.

Con todo se descartó de cualquier opción para brillar. Sabe que su Vuelta es la de resistir en lo posible el dolor. “Me tocará seguir persiguiendo y a ver si la próxima semana estoy mejor”, cerró Landa.