El secuestroEP
“Y de pronto, vino como una peste plomiza que acaparó el cielo, los montes y el mar del entorno de Venezuela. Y la fetidez contaminó todo de un olor a impotencia, humillación y matonismo…”. EEUU ataca Venezuela en un alarde de exhibición bélica, y secuestra a su presidente y esposa.
Es ya un clásico. Lo han hecho más veces, a domicilio o lejos de él. Sean o parezcan gobernantes detestables, pongamos por caso el presidente Maduro, el derecho internacional establece las obligaciones que los Estados deben respetar.
¿Qué exclusiva bula trumpista ampara a Arabia Saudí, por ejemplo, un régimen que despedaza reporteros y antagonistas, y reduce a la mujer al nivel de una mascota?
¡Envía tu carta!
Si quieres enviar tu Carta al Director, no puede exceder las 30 líneas y debe ir firmada. Debe adjuntarse fotocopia del DNI del remitente y número de teléfono. NOTICIAS DE GIPUZKOA se reserva el derecho de publicarlos, así como el de resumirlos y extractarlos. La dirección de envío es cartas@noticiasdegipuzkoa.eus
A Trump (Drumpft o Trumpf; apellido alemán de sus orígenes) solamente le interesa el dinero. No hará nada imprudente (ni le dejarán sus poderosos cortesanos) que ponga en peligro la pasta. Todo este diabólico plan hace tiempo que está diseñado, al igual que el negocio de Gaza –dado que todo esto es negocio–. La cosa es gobernar en Venezuela el tiempo necesario para trincar el petróleo y cualquier otra fuente de riqueza que encuentren por allí...
El modus operandi no cambia. Se elige una nación indefensa con riquezas naturales (a poder ser izquierdista o algo que se le parezca), se encarcela al presidente, publicitan un cuento que cause temor o repulsión, saquean el país y se nombra a un nuevo regente, pero de extrema derecha. Tan simple como meterse una de rabas... Aunque a veces son causa de atragantamientos (claro, con las prisas). Espero que las rabas no sean el casus belli, ¿o qué?