Google ha confirmado oficialmente este lunes lo que el sector tecnológico llevaba meses dando por hecho: sus modelos de inteligencia artificial, Gemini, serán la base de la próxima generación de asistentes y herramientas de Apple.
El anuncio ratifica una colaboración "plurianual" entre ambos gigantes para integrar esta tecnología en el ecosistema del iPhone, iPad y Mac. Si se cumplen las previsiones técnicas, este movimiento permitirá que la esperada "nueva Siri" sea hasta un 700% más capaz y eficaz en el corto plazo.
Según explica la compañía de Mountain View en su comunicado, el acuerdo se ha cerrado después de una "cuidadosa evaluación" por parte de Apple. La empresa de Tim Cook ha estado probando y comparando los modelos que actualmente impulsan Gemini frente a sus desarrollos propios y otras alternativas del mercado. La conclusión es que la tecnología de Google proporcionará la base para los llamados "Modelos Fundamentales de Apple". Este paso es crítico para la compañía de la manzana, que ha visto cómo su calendario de lanzamientos de IA se ha ido retrasando respecto a la competencia.
La noticia llega en un momento clave. No es ningún secreto que Apple ha atravesado dificultades importantes para poner al día a su asistente de voz. La renovación de Siri estaba prevista inicialmente para mediados del año pasado, pero la compañía estimó que la tecnología no estaba lista para el público. Aquel frenazo provocó una reorganización interna significativa en los departamentos de software e Inteligencia Artificial, que ha culminado recientemente con la salida de John Giannandrea, el máximo responsable del área, en lo que se ha interpretado como una jubilación forzosa tras no cumplir con los plazos esperados.
Privacidad y millones en juego
El acuerdo busca potenciar 'Apple Intelligence' con una Siri mucho más capaz, prevista para el primer trimestre de 2026. Aunque los iPhone actuales ya disponen de herramientas como Image Playground o la integración con ChatGPT, Apple necesitaba un motor más robusto para tareas de razonamiento complejo que sus desarrollos internos no lograban cubrir.
Para garantizar la seguridad, se utilizará un modelo híbrido: las tareas sencillas se procesarán en el propio dispositivo, mientras que las más exigentes usarán la nube a través del "Private Cloud Compute". Apple asegura que todo el tráfico viaja cifrado y que Google no tendrá acceso a los datos personales del usuario, actuando solo como proveedor de infraestructura.
En lo financiero, la alianza ha disparado la capitalización de Google por encima de los 4 billones de dólares. Según la CNBC, Apple podría pagar cerca de mil millones de dólares anuales por este servicio.