Cadena perpetua para el ultra que atacó la sinagoga de Halle

En el atentado antisemita de un joven de 28 años en Alemania murieron dos personas

22.12.2020 | 00:56

berlín – Stephan Balliet, autor del ataque antisemita contra la sinagoga de Halle (este de Alemania) en octubre del año pasado, fue condenado ayer lunes a cadena perpetua en la audiencia de Naumburg. La sentencia supone al menos quince años de cárcel para Balliet y califica a este alemán de 28 años e ideología ultraderechista de "peligro" para la sociedad, por lo que le retira la opción de libertad condicionada durante la condena.

El fallo, que sigue a grandes rasgos la petición de la fiscalía, establece que el acusado está en plenitud de facultades, frente a lo que argumentaba la defensa. Un informe pericial psiquiátrico determinó durante el proceso que el acusado podía ser enjuiciado. La Fiscalía consideró que Balliet planeó "un ataque asesino contra ciudadanas y ciudadanos de religión judía" guiado por su ideología "antisemita, racista y xenófoba".

El 9 de octubre de 2019 Balliet trató de irrumpir en la sinagoga de Halle fuertemente armado durante la celebración del Yom Kipur (con más de 50 judíos en su interior), pero no lo logró –pese a tirotear la cerradura– porque estaba asegurada desde el interior.

Entonces comenzó a disparar de forma aleatoria por el centro de Halle y mató a una mujer de 40 años junto a la sinagoga y, poco después, a un joven de 20 en un restaurante de comida rápida turco. Horas más tarde fue detenido.

Balliet retransmitió en directo el ataque a través de la plataforma de internet Twitch, normalmente para retransmisiones en vivo de videojuegos, y colgó en internet un manifiesto de corte ultraderechista y xenófobo.

El proceso, que se ha dilatado durante medio año, ha contado con 79 testigos y 15 peritos. Un total de 45 supervivientes y allegados de los fallecidos participaron como acusación particular, representados por 23 abogados.

A lo largo de las distintas vistas, el acusado no ha mostrado arrepentimiento, hasta el punto de ser llamado al orden en varias ocasiones por sus declaraciones antisemitas y racistas. Balliet declaró ante el tribunal en julio que lo único que lamentaba de lo sucedido es que los fallecidos eran ambos musulmanes, no judíos.