Tele Munilla

07.03.2021 | 01:58
El obispo Munilla, gran protagonista del Canal Diocesano. Foto: N.G.

Tras el cierre de TeleDonosti , la Diócesis de Donostia ha puesto en marcha su propio canal de televisión en el que el obispo Munilla ocupa parte destacada de una cuanto menos curiosa parrilla que hoy analizamos

el cierre de una televisión local, TeleDonosti, ha dado paso al Canal Diocesano, un nuevo canal de televisión en la que si lo habitual al poner FDF es toparte con La que se avecina, aquí lo suyo es encontrarse con Munilla. Munilla de noche, de tarde, de mañana y hasta de madrugada... como aquella popular locutora de radio, pero con imagen. El obispo de Donostia es el gran protagonista de su nuevo canal de televisión con cobertura en prácticamente todo Gipuzkoa: le vemos dando misa, rezando el rosario, dando una conferencia o preguntando, entre el público o en la misma mesa, a un conferenciante en alguna charla organizada por la Diócesis de San Sebastián. Y, por supuesto, se pone al frente de algunos de los programas de la cadena, en espacios que antes se podían ver en el canal de Youtube de la Diócesis y ahora llegan a la tele a través de la TDT, esa que decían que iba a modernizar la forma de ver televisión.

Lo fundamental de un canal religioso es acercar la oración a los feligreses. En el Canal Diocesano se ofrecen misas, oficiadas por Munilla, y se reza el rosario, donde Munilla es curiosamente la única persona que vemos en pantalla, aunque se escuche de fondo rezar a los feligreses. El obispo también protagoniza su propio programa: Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica comentada por Monseñor Munilla que ya alcanza las 180 entregas, y otras charlas realizadas en su despacho, delante de un chroma o en distintos viajes, además de participar, como moderador o realizando preguntas, en la redifusión de conferencias de la Diócesis que se emiten bajo títulos genéricos como La semana de la familia. Además, entre programa y programa, un anuncio recurrente que aparece durante todo el día invita a visitar la web www.enticonfio.org, página personal del obispo Munilla.

Y a partir de ahí, quedan muchas horas de programación para una tele que emite prácticamente 24 horas al día, que ofrece también a diario la retransmisión del Rosario desde Fátima –sin subtitular ni doblar–, cursos de espiritualidad y repite hasta el infinito antiguas Jornadas Diocesanas de Jóvenes celebradas en distintos puntos del mundo.

Pero la tele de Munilla también tiene sus propios espacios como cualquier tele convencional: talk shows, dibujos animados, documentales, películas o vídeos musicales. Sintonizar el canal es como retroceder varias décadas en el tiempo, a una televisión añeja que arranca todos los programas con un plano fijo y un rótulo con el nombre del programa mientras suena una pegadiza canción religiosa que se alarga tres minutos: "Creo Señor, sencillamente, porque creer es confiar y cómo me gusta creer sintiendo dudas. (€) Amo, Señor, sencillamente, porque amar es entregarse...", interpretada por Hakuna Group Music, es ya un estribillo que resuena en la mente de sus espectadores.

música y 'talk shows'

En esta tele se canta mucho: se canta en misa, en las Jornadas de Juventud que repiten a todas horas y se canta entre programa y programa, cuando a veces ponen vídeos musicales cantando a San José, o las actuaciones de una monja roquera que baila con el hábito y una cruz colgando en un macroconcierto con miles de almas entregadas al baile versionando populares temas de pop y rock que antes sonaban en Los 40 y ahora en el Canal Diocesano. Aunque nunca rotulan su nombre, se trata de sor Cristina Scuccia, que llegó a ganar el programa La Voz en Italia.

También frecuenta la parrilla el "rapero cristiano" Grilex, que, explica, dio el paso de un "rap destructivo a evangelizar a los jóvenes" con sus nuevos temas. Le vemos asomarse en el canal una veces con sus vídeos musicales y otras para contar de viva voz su transformación personal. Y por allí también suena la rapera Blanca White, con una canción dedicado al Sagrado Corazón, que cuenta con la voz en off de Munilla. Spoiler: no canta.

Aquí, los talk shows son programas (a veces grabados en Latinoamérica, otras en España) en los que alguien explica la vida errática que llevaba antes de hacerse católico practicante. Por allí hemos visto a un joven periodista, con ansias de fama, que colaborara en El chiringuito de Pedrerol y apareció incluso en Sálvame en la categoría de "el amigo de Froilán" cuando "parecía feliz pero realmente estaba vacío", confiesa, y que ahora dice que solo trabajaría en la Cope.

Casi siempre la historia es la misma: hijos de divorciados que se han hecho periodistas, actores y otras profesionales liberales y hablan de "vidas libertinas" y sus coqueteos con el combinado drogas-alcohol, e incluso la ouija, "que abre las puertas del mal", llevando una vida errática hasta que la fe les devolvió al buen camino que transitan hoy como buenos cristianos.

Y entre confesiones y canciones, van dejando el poso a la audiencia de las bondades de las Cenas Alpha –"donde no se paga", alentan a los jóvenes– y de los retiros de Effetá, otra vez recomendados por jóvenes para jóvenes.

documentales


La cadena, como La 2 a la hora de la siesta, también pone documentales: De la ciencia a Dios, a cargo del ya fallecido astrofísico y jesuita Manuel María Carreira, intenta aunar ciencia y religión, sin caer en contradicciones, con pocos más medios que su buena oratoria y un jardín de fondo para contar el origen del universo y el hombre, mientras desmitifica, por ejemplo, la vida y muerte de Galileo Galilei, que "es bastante menos truculenta de lo que se lee muchas veces en periódicos y revistas" porque "ni fue torturado, ni murió en la hoguera, ni estuvo en la cárcel", sino que "su castigo fue que se fuese a su casa y dijese unas oraciones cada día", subraya.

También Misioneros por el mundo, una especie de Españoles en el mundo en versión católica y que comparte con el canal 13TV de la Conferencia Episcopal española, salpica la parrilla todas las noches.

libros y cine


El canal Diocesano también tiene un microespacio literario que se llama Idatz, como la librería diocesana de Donostia, y donde se recomiendan títulos y se ofrece la opción de recibirlos en casa, con especial devoción a los libros sobre vidas de santos, aunque también se tratan temas peliaguados como la eutanasia, donde todas las recomendaciones bibliográficas se inclinan hacia el mismo lado de la balanza.

El canal, aun en pruebas y donde son habituales los problemas de sonido, que se emitan dos programas a la vez, se corte uno para poner otro pero luego se repita el que se cortó, salpica también la parrilla con espacios cinematográficos donde se destaca la vida religiosa y la superación de adversidades de grandes actores como Pierce Brosnan o Anthony Hopkins, y algunas noches incluso se proyectan viejas películas en blanco y negro, como Dama por un día, film de Frank Capra del año 1933.

infantiles y donativos


Al contrario que ocurre en los canales generalistas, los chavales también tienen su hueco en el Canal Diocesano. Cada tarde se ofrece La hora de los niños, el contenedor infantil que da cabida a los dibujos animados de Mi familia católica, su particular familia Simpson en versión cristiana y correcta, que está protagonizada también por un matrimonio, sus dos hijos preadolescentes, el bebé y el perro, todos encantadores y correctos, deseosos de conocer la vida de los santos.

La parrilla se completa con audiocuentos infantiles y el espacio Catequizis, a medio camino entre Barrio Sésamo y una clase de catequesis presentada por un señor que a veces dialoga con voces en off que fingen ser niños y que acaba, como muchos programas de este canal, pidiendo una donación para realizar más entregas enlazando con una web que propone pagos de entre 5 y 100 euros de forma puntual, mensual o anual.

El Canal Diocesano también intercala habitualmente sus propios anuncios en los que anima a donar dinero rotulando en pantalla la cuenta bancaria que tiene la Diócesis de Donostia en una entidad bancaria catalana y a enviar un whatsapp para recibir la programación de este canal, que nadie sabe muy bien qué emite ni cuándo, aunque en realidad te incorporan a un grupo de Whatsapp de la Diócesis, con otros cientos de números de teléfono a la vista, donde no recibes la parrilla prometida pero sí a diario los vídeos que graba Munilla: desde sus homilías a su Compendio del catecismo, bajo una sola regla, y es que solo los administradores pueden enviar mensajes al grupo, aunque pongan tu teléfono (y tu foto de perfil), junto a otros cientos, a disposición de que alguien decida hacerlo por fuera del grupo.

La cadena ofrece misas, charlas de Munilla pero también cine, programas infantiles o vídeos musicales con raperos católicos.

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