Los disturbios por Hasél llegan a Euskadi y se saldan con destrozos y un arresto

El Ayuntamiento de Bilbao contabiliza cuatro contenedores calcinados y ataques al mobiliario urbano los violentos “sobran y sobrarán siempre” en la capital vizcaina

22.02.2021 | 00:51
Contenedor en llamas en la calle Marqués del Puerto.

bilbao – Los disturbios que se vienen sucediendo en numerosas localidades del Estado desde que el rapero Pablo Hasél fuera detenido el pasado martes para cumplir una pena de prisión llegaron ayer a Euskadi, en concreto a Bilbao, tras una manifestación en solidaridad con el músico que recorrió la Gran Vía y finalizó con incidentes en varias calles de la capital vizcaina.

Así, a plena luz del día y con los aledaños de la Gran Vía y el Casco Viejo como escenarios principales, se vivieron incidentes y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad que, si bien no llegaron a los niveles de violencia vistos en los últimos días en Barcelona, sí provocaron daños reseñables en el mobiliario urbano y se saldaron con una persona arrestada y varias identificadas por la Ertzaintza. Asimismo, un fotógrafo del diario Deia fue atacado mientras realizaba su labor periodística por una persona encapuchada que le propinó un puñetazo en la cabeza en los alrededores de la Gran Vía.

Los hechos de ayer a mediodía siguieron la misma dinámica que los acontecidos en otras localidades durante la última semana: una manifestación pacífica que acaba sin embargo con una minoría de radicales protagonizando actos vandálicos y enfrentándose a las fuerzas de seguridad, en este caso a los ertzainas desplegados. Los incidentes provocaron la inmediata reacción del alcalde Juan Mari Aburto, que en las redes sociales condenó los disturbios y expresó que en Bilbao "sobran y sobrarán siempre las personas que se escudan y defienden la sinrazón de la violencia".

La movilización fue pacífica durante la mayor parte de su recorrido. Arrancó pasado el mediodía del Teatro Arriaga tras una pancarta en la que se pedía la puesta en libertad de Hasél, y se dirigió, secundada por alrededor de 2.000 personas, hacia el centro de la capital vizcaina.

Algunos momentos de tensión se vivieron al paso por las inmediaciones del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco y a su finalización en la Plaza Moyua, donde agentes de la Ertzaintza custodiaban la subdelegación del Gobierno. Los manifestantes, por su parte, corearon lemas en favor de la amnistía y la "libertad de los presos", así como en contra de la monarquía española y del "Estado fascista".

Cuando ya se retiraban la mayor parte de los manifestantes, un grupo de radicales comenzaron a lanzar botellas y otros objetos contra las furgonetas de la Ertzaintza que se encontraban en el lugar. Además, otro grupúsculo volcó y quemó contenedores en la intersección entre la Gran Vía y la calle Marqués del Puerto. Por estos incidentes una persona fue detenida por agentes de la Policía autonómica. Más tarde, los disturbios se trasladaron al Casco Viejo, donde en la Plaza Unamuno se vivieron enfrentamientos entre encapuchados y ertzainas.

En el transcurso de los altercados, los alborotadores volcaron también papeleras y contenedores, y procedieron a lanzar botellas y objetos diversos contra la Ertzaintza, que procedió a cargar en diferentes puntos del centro de Bilbao y tuvo que cortar varias calles del Casco Viejo para impedir el paso de los viandantes.

El Consistorio bilbaino realizó ayer mismo un balance de daños de urgencia y cifró en cuatro los contenedores calcinados durante los altercados. En el informe realizado, el Ayuntamiento también recoge volcados de mobiliario urbano y la quema de una papelera. Asimismo, destaca que se produjeron algunos daños en establecimientos comerciales.

condena institucional Los hechos acontecidos en la jornada de ayer recibieron la inmediata condena por parte de la corporación local cuyo alcalde, Juan Mari Aburto, mostró su desprecio absoluto por los disturbios. "Digo sí a la libertad de expresión y a la protesta y reivindicación pacífica, pero digo un no claro a insultar, ofender y molestar a los demás. Un no inequívoco al uso de la violencia, no a romper, quemar, destrozar contenedores, mobiliario urbano o bienes particulares, no a atacar a los profesionales de los medios de comunicación y de los cuerpos de seguridad", expuso Aburto en un mensaje en las redes sociales.

"Digo sí a la libertad de expresión y a la protesta pacífica, pero un no claro al uso de la violencia"

juan mari aburto

Alcalde de Bilbao

"Si alguno cree que así se defiende la libertad, se equivoca; estas formas nos alejan del futuro"

alfonso gil

Teniente alcalde de Bilbao