La candidata opositora de Bielorrusia se exilia a Lituania

Tijanóvskaya pide a los manifestantes que respeten la ley y no se enfrenten a la Policía

12.08.2020 | 00:02

moscú – La candidata de la oposición bielorrusa, Svetlana Tijanóvskaya, anunció ayer que se ha exiliado en la vecina Lituania y llamó a sus partidarios a cesar las protestas, un revés para los que exigen en las calles la repetición de las elecciones presidenciales.

"La decisión la tomé por mi propia cuenta. Ni una sola vida vale el precio de lo que está ocurriendo ahora", dijo Tijanóvskaya, después de que el Ministerio de Exteriores lituano confirmara que la opositora bielorrusa se había refugiado en su territorio.

La decisión de Tijanóvskaya sorprendió tanto a sus aliados como a sus partidarios y a los analistas, ya que horas antes, después de afirmar que no reconocía la victoria electoral del presidente del país, Alexandr Lukashenko, aseguró que no tenía motivos para abandonar Bielorrusia.

impugnar resultados Todo cambió cuando se dirigió el lunes por la tarde a la sede de la Comisión Electoral Central (CEC) en Minsk para impugnar los resultados. Estuvo varias horas sin responder al teléfono, lo que alertó a sus correligionarios.

"Tijanóvskaya estuvo tres horas reunida en el despacho de (la jefa de la CEC, Lidia) Yermóshina con dos altos cargos de las fuerzas de seguridad", explicó ayer su aliada María Kolesnikova, en clara alusión al KGB bielorruso.

Además, poco después de comunicar su paradero, emitió un vídeo en el que, con el rostro desencajado y leyendo, pedía a la gente que no se enfrente a la Policía y no salgan a las calles "para no poner sus vidas en peligro".

"El pueblo de Bielorrusia hizo su elección. ¡Bielorrusos! Les pido que atiendan a razones y respeten la ley", señaló. Al respecto, Kolesnikova no descartó que la declaración "fuera escrita bajo presiones de las fuerzas de seguridad".

Por su parte, el ministro de Exteriores lituano, Linas Linkevicius, explicó que Tijanóvskaya había llegado al país báltico tras las presiones ejercidas por parte de las autoridades bielorrusas. Aunque, matizó, el Gobierno "no puso obstáculos a la salida, sino que incluso ayudó" a que pudiera abandonar urgentemente su país.