El discurso pronunciado este sábado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a los pocos minutos de comenzar su gran ofensiva contra Irán, ha dejado claro que el objetivo final de la operación es la eliminación de las estructuras de poder instaladas en la república islámica en 1979: el estamento clerical y la Guardia Revolucionaria, el cimiento ideológico del Ejército iraní, así como de logro simbólico por excelencia como es su programa nuclear.

En medio de ataques contra las sedes del poder iraní en Teherán, entre ellas ministerios e incluso el complejo del líder supremo del país, el ayatolá Alí Jamenei, Trump ha la rendición total y absoluta del Ejército y de la Policía iraní, a quienes ha prometido una amnistía, y forzar el levantamiento definitivo de la población contra el estamento clerical. "Al pueblo iraní le digo que la hora de su libertad está a su alcance", ha manifestado Trump, sobre un ataque que representará "la única oportunidad" que tendrán "durante generaciones" para derrocar a las autoridades iraníes.

Pide la ayuda del pueblo iraní

"Tomad las riendas de vuestro destino y desatad el futuro próspero y glorioso que está a vuestro alcance. Este es el momento de actuar", ha remachado Trump, que se ha dirigido en términos mucho más duros a las fuerzas de seguridad: "A los miembros de la Guardia Revolucionaria Islámica, las fuerzas armadas y toda la Policía, les digo esta noche que deben deponer las armas. Seréis tratados con justicia y con inmunidad total u os enfrentaréis a una muerte segura".

Prueba de la carga histórica del discurso de Trump ha sido el repaso que ha efectuado por crisis tras crisis, comenzando por la toma de la Embajada de EEUU en Teherán en octubre del 79, hasta una realidad actual en la que ha acusado a "los aliados del régimen iraní", en referencia por ejemplo las milicias proiraníes que actúa en Irak o a los hutíes de Yemen, "de seguir lanzando "innumerables ataques contra las fuerzas estadounidenses estacionadas en Oriente Próximo, así como contra buques navales y comerciales estadounidenses y rutas marítimas internacionales".

Sobre las armas nucleares

Trump ha prometido y enfatizado que Irán nunca tendrá la bomba atómica, por mucho que las autoridades iraníes hayan insistido hasta la saciedad que su programa nuclear, alcanzado el pasado verano en otra operación militar estadounidense e israelí, no tiene carácter ofensivo. "Jamás podrán tener un arma nuclear", ha manifestado el presidente de EEUU antes de acusar a Irán de haber rechazado todas las ofertas posibles, así como de intentar reconstruir su programa nuclear "y continuar desarrollando misiles de largo alcance".

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump. EP

"Por estas razones, el Ejército de Estados Unidos está llevando a cabo una operación masiva para evitar que esta dictadura tan perversa y radical amenace a Estados Unidos y nuestros intereses fundamentales de seguridad nacional. Vamos a destruir sus misiles y a reducir a la nada su industria de misiles. Quedará totalmente destruida, una vez más", ha prometido.

Presagios de Trump

El presidente de EEUU ha avisado de que contempla un escenario cruento, que podría costar las vidas de estadounidenses. "Mi gobierno ha tomado todas las medidas posibles para minimizar el riesgo para el personal estadounidense en la región. Aun así, y no hago esta afirmación a la ligera, el régimen iraní busca matar. Se pueden perder las vidas de valientes héroes estadounidenses, y podemos tener bajas", ha estimado.

Todo ello "por el futuro" del mundo, en "una misión noble" para "garantizar que Estados Unidos y sus hijos nunca se vean amenazados por un Irán con armas nucleares". "Pedimos a Dios que proteja a todos nuestros héroes en peligro, y confiamos en que, con su ayuda, los hombres y mujeres de las fuerzas armadas prevalecerán. Tenemos a los mejores del mundo, y prevalecerán", ha concluido.