'Salvados' despedía este domingo su temporada entrevistando a la vicepresidenta del Gobierno, Yolanda Díaz.

El presentador del programa de La Sexta se desplazaba hasta Santiago de Compostela y charlaba con una de las mayores protagonistas de la actualidad política acerca de su carrera, la votación de la reforma de la ley laboral y sus intenciones de futuro, entre ellas, su posible salto como candidata a las elecciones generales. Díaz mostró su hastío por el "politiqueo" que no busca mejorar la vida de las personas sino el propio beneficio partidista, expresó que sueña con un país en el que su hija Carmela pueda estudiar euskera si así lo desea, independientemente de la Comunidad en la que viva, y mostró su decepción con los grupos que no han apoyado la reforma laboral porque "con las cosas de comer no se juega".

Al margen de la política, durante su intervención en 'Salvados' también hubo tiempo para tocar otros temas y, por supuesto, la vicepresidenta no se fue del programa sin hablar de la mayor polémica de la última semana, el Benidorm Fest, del que no dudaba en dar su opinión: "Lo que ha pasado con Tanxugueiras nadie lo entiende", afirmaba.

SU FUTURO EN POLÍTICA

Una vez aclarada su posición con respecto a la representante elegida para ir a Eurovisión, la política se convirtió en el tema principal de la entrevista.

La vicepresidenta habló de su posición actual y reveló que no se siente especialmente cómoda en su papel: "Cualquier serie televisiva es superada por la realidad política. He visto los elementos más primarios del ser humano. Grandísimos amores, odios, envidias... y no me gusta", contaba sobre la política de hoy en día.

Tampoco tuvo problemas en hablar de la 'etiqueta' de sucesora de Pablo Iglesias con la que carga desde la salida del Gobierno del expresidente de Unidas Podemos, un título que, como bien le recordó el presentador, le puso el propio ex vicepresidente del Gobierno y que tampoco parece del agrado de la gallega: "No, no soy un proyecto político. No he tomado la decisión a día de hoy, de lanzarme a un proyecto político, soy franca. Soy bastante humilde soy una mujer que no me quedo en las esquinas", aseguró ante la pregunta de Gonzo, y aclaró si está entre sus plan es presentarse a las próximas elecciones generales como cabeza del partido al que pertenece actualmente, Unidas Podemos.

Yolanda Díaz explicó sobre este asunto que está "pensando en algo grande, con compañeros y compañeras de muchas formaciones políticas, pero el protagonismo no tiene que recaer en ellos", aunque está dispuesta a abrir su proyecto a "gente que camina hacia la igualdad, y caben muchas gentes, manos y corazones", y baraja la opción de acudir a las elecciones sin el paraguas de un partido político: "Es posible. Yo lo hice en Galicia y Unidas Podemos en España. Lo difícil es crear un espacio en el que la sociedad sea la protagonista. Eso me apasiona", afirmó.

LA REFORMA LABORAL

La primera parte de la entrevista se llevó a cabo antes de la votación de la reforma laboral, sin embargo, la vicepresidenta y el presentador de 'Salvados' acordaron volver a verse una vez se hubiera producido la votación. Díaz acudió a la cita, justo cinco minutos más tarde.

Yolanda Díaz comentó que en un primer momento pensaron que no se aprobaría y "vi el rostro de una derecha contenta porque dejaban caer una norma que mejoraba los derechos de los trabajadores. Les importa poco su país, las empresas los derechos", aseguró.

Aunque finalmente la ley se aprobó, gracias a la equivocación de un diputado del PP, Gonzo quiso saber si la gallega hubiera dimitido en caso de que no hubiera salido adelante la reforma: "Iba a tomar las decisiones que fueran precisas, porque soy una demócrata. Pero ya he pasado página, la norma está en vigor y es lo importante", zanjaba el tema la vicepresidenta y concluía la entrevista asegurando que "la política solo sirve para mejorar la vida de la gente y no para estar en campaña permanente".

También enfatizó que debería ser normal y no un arma arrojadiza entre partidos el hecho de poder elegir estudiar una de las lenguas oficiales del Estado en cualquier Comunidad Autónoma: "Sueño con un país en el que mi hija Carmela, si quiere, pueda estudiar euskera".