Dentro de un mes, la Real Sociedad rendirá cuentas ante sus accionistas y explicará que cerró el curso 2024-25 con un beneficio neto de 16,99 millones de euros (1,19 millones el ejercicio anterior). El club mantiene una posición patrimonial boyante, con 92,7 millones de euros de patrimonio neto y 79,7 millones de fondos propios. Pues bien, este músculo financiero la va a permitir hacer movimientos en el mes de enero cuando se reabra el mercado. La dirección deportiva tiene claro que su plantilla necesitaba algunos retoques y que le queda operación pendiente, por lo que se esperan movimientos tanto en el capítulo de entradas como de salidas.

Lo primero que hay que señalar es que, aunque los resultados han mejorado y en estos momentos su cabeza no corre peligro, en Anoeta están preocupados porque no les convence el juego del equipo. Es más, están bastante preocupados porque consideran que no hay una idea clara establecida que permita al grupo competir con fiabilidad. Es evidente que los datos alimentan la esperanza de aspirar a cosas ilusionantes, ya que la Real no ha perdido entre el parón de octubre y noviembre, con dos victorias en casa ante Sevilla y Athletic, y dos empates en Vigo y Elche, además de superar sin heridas el trámite copero ante el amateur Negreira. Pero aunque la consigna sobre todo en los duelos de casa era ganar, ganar y ganar como sea y se ha logrado, la frontera con el descenso sigue solo a tres puntos. No se puede olvidar que la última vez que el presidente decidió prescindir de su entrenador con el tren en marcha fue Asier Garitano en diciembre de 2018. Por cierto, con el equipo fuera de los puestos de descenso, aunque con un manifiesto descontento de la plantilla que no había asimilado bien sus planteamientos al considerarlos muy defensivos y con una idea, en su opinión, muy pobre con el balón. Como es lógico, lo que piensan los futbolistas en boca de los pesos pesados de la plantilla jugará un papel preponderante en el futuro del técnico y en las decisiones que vayan adoptando los gestores del club. 

Más salidas que entradas

Teniendo en cuenta las pocas garantías competitivas que sigue mostrando Óskarsson y que, como es lógico, es una auténtica incógnita lo que pueda pasar con Sadiq, aunque todo invite a pensar que si llega una oferta que satisfaga mínimamente se marchará, todo sugiere que el club peinará el mercado para traer otro punta, aunque todo dependerá de lo que logre sacar. Tampoco se puede pasar por alto que el equipo continúa con muy poco gol y que no se debe repetir una situación como la que se vivió el curso pasado desde enero, cuando Imanol aceptó quedarse con Oyarzabal y Óskarsson como delanteros. Esta vez al menos tiene otra alternativa con Karrikaburu, al que no le van a faltar propuestas para irse cedido y no tiene muchas ganas de volver a emigrar. Ysi Sadiq sigue en esta vía, no está tan claro que le vayan a abrir la puerta. No parece que el equipo se vaya a reforzar mucho más. 

A pesar de que en el club confiaban en él, el que tiene todas las papeletas para marcharse es Sucic. El croata no se ha involucrado en el grupo desde el final del curso y tiene un pie fuera. Veremos si como cedido o traspasado en el hipotético caso de que el club pueda recuperar parte de los 12 millones que pagó. Otros que podrían salir son Goti, cuenta con novias aunque su entorno siempre ha defendido que no se va a mover, y Odriozola.