Ropa para el planeta

02.02.2021 | 01:00

A día de hoy no puedo evitar preguntarme para quién es la ropa, si para nosotros o para el planeta. Todos sabemos cuáles son los efectos del cambio climático, tanto los que vivimos a diario como los que están por venir y del efecto que tenemos nosotros en este. Somos conscientes de que nuestras compras afectan de una manera u otra a este. Pero lo que quizás no sepamos es cómo contribuye la ropa a todo esto. Cómo el hecho de que compremos algo nuevo cada vez que lo que tenemos nos deja de parecer "a la moda" afecta a nuestro planeta.Lo que vengo a conseguir con esto no es dar malas noticias, sino concienciar del impacto que tenemos en nuestra casa compartida. Cada temporada, vemos cómo tiendas se llenan y se vacían. Los datos dicen que de media se generan al año 150.000 millones de prendas en un planeta de 7.594 millones de habitantes. Del total de ellas, el 30% nunca llega a venderse. El 50% de la ropa que fabrican las cadenas de fast fashion acaba en la basura en menos de un año. De media una persona consume 34 prendas de ropa al año y tira 12 kilos. Estos datos hacen, o al menos, deberían hacernos pensar. ¿Realmente necesitamos todo esto? La industria textil es culpable del 10% de las emisiones de carbono al planeta, más que los vuelos internacionales y el transporte marítimo combinados. Al comprar algo nuevo cada vez que la moda cambia, contribuimos a todo esto de manera directa pues, por ejemplo, se requieren 7.500 litros de agua para producir unos jeans. Todo esto para crear una felicidad momentánea de la cual en unos años nos veremos obligados a arrepentirnos.Pero cambiar todo esto está solo en nuestras manos. Si seguimos a este ritmo lo único que dejaremos para nuestros sucesores será rastros de la ropa que consumimos. Hemos llegado a un punto en la sociedad en los que ir a la moda nos preocupa más que nuestro propio planeta. Pasamos tiempo pensando en esto incluso cuando nadie nos ve, en cuarentena. Más de uno de nosotros compramos ropa por Internet incluso cuando no nos ven. No pretendo que se deje de comprar ropa sino que se empiece a pensar en maneras más sostenibles de hacerlo si lo que pretendemos es comprar a menudo.