El espíritu de Julio renovado

Jon Mujika |

¡Cuántas ideas no fueron negadas un día solo para convertirse en realidad en el siguiente! Esa fue la visión del progreso que nos dejó Julio Verne, aquel hombre tachado de visionario y cuya visión del mañana se plasmó en realidad más pronto que tarde. Verne fue un auténtico precursor que plasmó inventos como el cohete espacial, el submarino, el avión, la televisión, el helicóptero o, incluso, Internet y las videoconferencias, en muchas de sus novelas. Incluso, en 1863, habló de ciudades llenas de automóviles que funcionaban con motor de explosión en su obra París en el Siglo XX, que fue descubierta en 1989 y publicada en 1994. Las ideas y artefactos que aparecen en sus obras representan el sueño de la movilidad, la superación de las limitaciones físicas del hombre por la máquina, así como el apogeo del confort, el ideal de del mundo.

Adiós a los 'llaneros solitarios'

¿Existe hoy el espíritu de Julio?, esa es la pregunta que cabe hacerse en pleno siglo XXI, cuando se antoja una revolución de la movilidad y esa es cuestión que le hemos planteado a Javier Coleto quien, desde su atalaya de la dirección de movilidad sostenible de Tecnalia, tiene una visión despejada y es voz autorizada. "Hay que trabajar en los retos a los que se enfrenta la sociedad, adelantándose al futuro y creando respuestas y oportunidades de negocio a través de la tecnología, ayudando a las empresas a adaptarse a las tendencias que vienen para ser diferenciales", asegura.

Quizás no sea un tiempo de "llaneros solitarios" pero si de un trabajo en común, de una sinergia de fuerzas y conocimientos, de una suma de inteligencia y esfuerzos para colocarse a la vanguardia. Veámoslo con un ejemplo. Quienes se están sacando ahora el carné de conducir, cuando tengan la posibilidad de comprar un vehículo no preguntarán por los caballos, sino que querrán que sea como su teléfono móvil: permanentemente conectado a Internet y con infinidad de aplicaciones que les hagan el trayecto más divertido, más eficiente y más seguro.

La pregunta, por tanto, surge con fuerza. ¿Cómo adaptarse al futuro que viene? Parece clara la necesidad de adelantarse al porvenir, de ser capaces de leer lo que viene, tal y como ve la empresa de vanguardia. Si hoy se habla del hidrógeno como fuerza motriz del mundo, debiéramos estar en esa sintonía tiempo atrás. Si la industria 4.0 es el hábitat donde el progreso echará raíces debiéramos estar pisando esa tierra. No por libre, sino con la unión de fuerzas, con el apoyo de quién ya lleva tiempo moviéndose en esos campos.

'Lectores' de tendencias

La transformación del sector del transporte de pasajeros y mercancías, impulsada por cambios regulatorios y tecnológicos, principalmente, está dando lugar al replanteamiento y la reconfiguración de los modelos de movilidad en todo el mundo. ¿Qué pide el nuevo escenario? Una movilidad de bajo impacto medioambiental, conectada, eficiente, segura, inteligente e inclusiva". "En el caso de la movilidad sostenible, el reto es asegurar la competitividad de las empresas de automoción y movilidad aportando tecnología y desarrollos innovadores, como la electrificación, ya sea con soluciones de baterías o hidrógeno, automatización y sistemas de ayuda a la conducción para mejora de seguridad y eficiencia, el aligeramiento del vehículo a través de la adaptación e incorporación de nuevos materiales" puntualiza Javier Coleto.

El sector del transporte de personas y mercancías está sufriendo un cambio profundo que dará lugar, a lo largo de los próximos años y de las próximas décadas, a nuevos modelos de movilidad más sostenibles desde los puntos de vista económico, social y medioambiental. Entre los factores que impulsan esta transformación destacan la innovación tecnológica (por ejemplo, baterías electroquímicas, sistemas de conectividad y automatización, nuevas fuentes de energía limpias, etc.) y la evolución de los perfiles de los usuarios, con escalas de valores y hábitos diferentes a los de generaciones anteriores.

Buscar un socio de negocio con la experiencia y la destreza científica como aval, ese es el reto. Alguien que sepa leer las tendencias y adaptarse a las vanguardias.

¿Cuál es la palanca que mueve el cambio que viene? Los dos grandes vectores de impulso de nuevos modelos de negocio en movilidad sostenible son la conectividad de vehículos, infraestructura y usuarios (un tres en uno bien ligado) y la compartición de servicios. La transformación de la movilidad plantea numerosos interrogantes relativas a la regulación, la tecnología y las preferencias de los consumidores, entre otros factores. El análisis de la movilidad en conjunto debe abarcar las distintas dimensiones de la misma, incluyendo las capas geográficas de la movilidad, las cadenas de valor involucradas en el sector de la movilidad y los entornos en los que se materializan los servicios de movilidad y entre los que se incluyen las infraestructuras físicas, las normas y regulaciones, los vehículos y las plataformas e interfaces con los usuarios.

Una ciencia ficción realista

Comentarán algunos de ustedes que existe el riesgo de caer en las redes de la ciencia ficción, en ocasiones más fantasiosa que realista. Hay ejemplos tangibles de verosimilitud. Veamos dos de ellos en carne y hueso, si es que se nos permite decirlo así. El desarrollo de la conducción híbrida y eléctrica donde la industria encuentra soluciones de electrificación para vehículos de transporte terrestre y aéreo, desde la hibridación hasta el full-electric, y desde vehículos ligeros hasta vehículos pesados de transporte de personas o de uso industrial.

Durante el siglo XX y las dos primeras décadas del XXI, numerosos vehículos utilizaban motores de combustión, en particular automóviles, camiones, autobuses, barcos y aviones, impulsados típicamente por combustibles fósiles tales como gasolina, gasóleo y fuel oil.

En paralelo se desarrollaron motores eléctricos, que comenzaron a aplicarse a algunos vehículos. Los vehículos eléctricos toman energía eléctrica de una batería, supercondensador o de una fuente provista en el riel (en el caso de trenes y tranvías). Para enfrentar los problemas ambientales, se han desarrollado distintos sistemas de propulsión alternativa, entre ellos celdas de combustible, frenos regenerativos, baterías inerciales y sistemas de propulsión híbridos. Son las que se llaman las nuevas arquitecturas de powertrain y drivetrain.

¿Será posible, como explicábamos antes, la conducción automatizada? Sí, con el desarrollo de soluciones de automatización que mejoran la eficiencia y seguridad de diferentes tipos de vehículo, desde sistemas de transporte individual y colectivo hasta vehículos industriales para logística y operaciones especiales. Los más avanzados sistemas automáticos, basados en una arquitectura modular que integra señales de sensores, percepción del entorno y navegación, toma las decisiones en tiempo real sobre la conducción del vehículo en escenarios tanto de tráfico segregado, tales como puertos o aeropuertos, como de tráfico compartido en entornos urbanos. Se trata, como ven, de moverse con todas las de la ley. Son productos que ya ven la luz, que tienen todo un desarrollo práctico como puede comprobarse en ejemplos como Automost, el primer autobús automatizado en Málaga o Dynasim, un software cargado con tecnología de modelización dinámica del vehículo para el diseño, desarrollo y validación de componentes de automoción. Dos ejemplos, ambos de Tecnalia, que ver y tocar.

¿Es esa la movilidad del futuro? Es la fórmula más dinámica que puede aplicarse hoy. Asegurados de haber agotado todo lo que se comunica por medio de la inmovilidad y el silencio, impera la ley del paso ligero, el salto mortal, el acto creador, la conexión continua. Es el ritmo de los tiempos. Actuales y del mañana.