2020

El año del COVID y de casi nada más

El 2020 es el año del COVID-19 y de casi nada más. La pandemia ha tocado con sus garras todo lo que nos rodea, los cimientos de la sociedad, y nadie sabe cómo y con cuántas cicatrices saldremos de ésta. Las heridas, en este caso, no se pueden cerrar en falso, porque no nos podemos permitir que se vuelvan a abrir. Ante todo, la estela más trágica que el COVID va dejando en su evolución –parece estar en constante cambio y sorprenden las reacciones de este veloz virus– son los 1,3 millones de fallecidos en el mundo y los muchos millones de personas que han padecido y padecen los efectos de un virus caprichoso, que a veces pasa de puntillas y en otras ocasiones deja graves secuelas. En casa, la herida más profunda se dio en las residencias, con el fallecimiento de más de 200 personas solo en Gipuzkoa. Pero el COVID deja tras de sí desolación también en lo económico con sectores, como el de la hostelería, a punto de ahogarse. Hemos aprendido el significado de las siglas ERTE a base de padecerlas y, mientras, el miedo en la sociedad no es lineal, se ramifica. Hay miedo por la salud, por el empleo y por la duración de una pandemia que nos ha puesto del revés. El COVID ha llegado a la educación y la ha condicionado; al trabajo pero, sobre todo, ha llevado a un estado de máxima tensión al sistema sanitario, con profesionales exhaustos que nos reclaman, nos exigen, porque tienen derecho, una actitud responsable. El COVID nos ha traído las mascarillas y nada hace pensar que, al menos a corto plazo, vayamos a poder prescindir de las mismas; nos ha enseñado la importancia del lavado de las manos pero, más que nada, nos ha traído tristeza, mucha tristeza; una tristeza individual y colectiva, esa tristeza que nace de la incertidumbre y del aislamiento. Pero, además, el COVID no permite ni un ápice de relajación pues, como en el mar, a una ola le sigue otra y, si nos despistamos, nos pilla. De momento, parece que la luz al final del túnel se hace esperar y, mientras no llegue la ansiada vacuna, que se anuncia pero que nadie acaba de creerse que se hará realidad en breve, solo queda actuar con responsabilidad y solidaridad, aunque el peso de la pandemia se deja notar mucho, cada vez más.

MMXx

Alberto eta Joaquín irentsi zituen zabortegia

Otsailaren 6an Zaldibarko zabortegiko presioa lehertu, eta lur-jausi batek bertan zeuden bi langile lurperatu zituen: Alberto Sololuze eta Joaquin Beltran. Une hartatik aurrera, gorpuak aurki-tzeko operatibo korapilatsua eta etengabea aktibatu zen eta ez zen inolako emaitzarik lortu, abuztuaren 17an hezur batzuk agertu ziren arte; DNA frogek Alberto Sololuzeri zegozkiola baieztatu zuten. Joaquin Beltran tona hondakinen azpian lurperatuta jarraitzen du, horietako asko otsailean AP-8 autobideraino iritsi zirelarik. Luiziaren ondorio tragikoena bi langileen heriotza izanik, ez da bakarra, ordea. Dioxinak eta furanoak airean, sua hondakindegian, mendi-hegal ezegonkorra, beldurra inguruko bizilagunen artean...

DOSMILVEINTE

Pese a todo, el mundo sigue girando

donostia – Año complicado y duro este que estamos a punto de despedir. El COVID todo lo ha condicionado, pero también han sucedido otros acontecimientos, aunque a veces se nos olvide.

Las elecciones autonómicas tuvieron que retrasarse por la crisis sanitaria y no fue hasta el 12 de julio cuando la ciudadanía vasca acudió a la cita con las urnas con el voto y la mascarilla.

El PNV repitió victoria, avanzó en escaños y sumó 31, lo que le permitió reeditar su pacto de gobierno con el PSE-EE. Les tocaba lidiar con un escenario que se movía entre alertas sanitarias y expedientes de regulación de empleo temporales, un escenario sobre el que no se ha echado el telón.

Una más de elecciones, las de EEUU. Con un sistema más complejo de seguir, nos obligó a estar pendientes de las noticias varios días hasta saber que Joe Biden era el presidente electo. Donald Trump, fiel a su incalificable proceder, se aferró a la existencia de una especie de complot casi universal para no querer aceptar su derrota en las urnas.

Mucho más cerca, Quim Torra fue destituido como president de la Generalitat al ser condenado por el Tribunal Supremo por un delito de desobediencia.

El año de la pandemia ha sido también el elegido por el emérito Juan Carlos I para poner pies en polvorosa tras ser acusado de cometer delitos fiscales, causa que el Tribunal Supremo ha decidido archivar por inviolabilidades pasadas.

A LA ESPERA. Más que celebrado pase a una final de la Copa que está prevista para el 4 de abril.

RESPALDO AL PNV. El COVID retrasó la cita con las urnas, en la que el PNV salió reforzado.

HUIDA REAL. Juan Carlos I decidió abandonar España cuando se le investigaba por fraude fiscal.

LLEGA BIDEN. Tras cuatro años de gobierno de Trump, llega el relevo demócrata a la Casa Blanca.

Hemeroteca

año a año

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