Disfraces y música toman la ciudad

La música y los trajes de las 26 comparsas del desfile de carnaval inundaron la capital guipuzcoana, que quedó bajo el influjo del Dios Momo hasta mañana, lunes, cuando se celebrará el entierro de la sardina.

23.02.2020 | 10:05
Disfraces y música toman la ciudad

Llegó el momento y los 2. 170 jóvenes que participan en los desfiles del carnaval donostiarra protagonizaron en la tarde de ayer el primero de ellos, a partir de las 17.00 horas, llenando de animación el Centro de la ciudad. Las 26 comparsas que tomaron parte en el recorrido compitieron en coreografías y atuendos, después de largos meses de ensayos e ilusión, que tuvieron ayer el premio del buen tiempo.

Inspirados en los casinos, en las películas de Disney, los signos del zodiaco o el mundo Marvel, los integrantes de los conjuntos bailaron por las calles cortadas para ellos mientras eran contemplados por el abundante público que se dio cita en las aceras para presenciar el espectáculo. Muchos jóvenes y familias, además, se habían esforzado para lucir disfraces divertidos, que se convertían en otro espectáculo más para vivir y presenciar. Y más de uno pasó envidia por no haberse disfrazado.

Tras la toma de la ciudad por parte de las comparsas contemporáneas, la Parte Vieja se rindió a otras comparsas, las conocidas como históricas, que recorrieron el barrio con sus trajes y bailes tradicionales. La comparsa de Jardineros, la Tamborrada de Urtoki, los Percebes, los Caldereros de Amara y la comparsa de Gallos evolucionaron por las calles koxkeras y, a las 20.00 horas, todas ellas se dieron cita en un espectáculo conjunto de la plaza de la Constitución.

Traspaso de poderes Pero la jornada llena de baile, música y disfraces comenzó por la mañana con el pasacalles Las Mañanitas, que protagonizó la txaranga Los Pasai desde la plaza de Zuloaga hasta el hotel María Cristina. Allí saludaron al Dios Momo de este año, Rubén Rodríguez, de la comparsa Mystic de Altza, que se dirigió acompañado de su séquito hasta el salón de Plenos del Ayuntamiento, donde tuvo lugar el tradicional traspaso de poderes. Como es habitual, el alcalde, Eneko Goia, disfrazado de mexicano, entregó las llaves de la ciudad a Momo y se celebró un baile para festejar que la ciudad queda en manos de la fiesta hasta el lunes.

Hoy domingo, las comparsas infantiles recorrerán las calles peatonales a partir de las 11.30 horas por la mañana. Las distintas agrupaciones festivas como los Bebés de la Bulla o Eusko-ttish también ambientarán las calles. Por la tarde, se ofrecerá una segunda edición del desfile general (17.00 horas) y seguirá la animación.