Nor-Nai era el nombre artístico de la donostiarra Ignacia Zabalo (1905-1939), pionera entre las ilustradoras vascas. Euskal Irudigileak, la Asociación Profesional de Ilustradores de Euskadi, ha querido convertir a esta figura en su “madrina” de cara al primer Día de la Ilustración Vasca, que se celebrará este miércoles en las cuatro capitales de Hegoalde. Para sacar a la luz su trabajo, además, este martes se ha inaugurado en la casa de cultura de Aiete —también en el marco de Literaktum— una exposición que le rinde tributo con la presencia de varios de sus familiares. El diseño y el comisariado de la muestra han corrido a cargo del ilustrador Kike Infame, y los textos de la exposición han sido escritos por Joxean Muñoz, quien también se encargó de coordinar en 2003 una exposición en el Koldo Mitxelena dedicada a Jon Zabalo, Txiki (1892-1948), hermano de Ignacia.
Ignacia Zabalo eligió el seudónimo Nor-Nai, es decir, “cualquier persona” en euskera. “No sabemos hasta qué punto existía el tabú de que no debía rubricar sus dibujos con nombre de mujer”, reflexiona Muñoz, quien no obvia que hay “tantos y tantos huecos” en lo que se refiere a la creación artística con firma femenina: “Ha existido una dificultad sistemática para que las mujeres lleguen a crear y a firmar”.
Esta artista comenzó a publicar sus trabajos a la edad de veinte años y es seguro que tanto ella como su hermano se formaron de manera paralela, dado que en los trabajos de ambos se perciben semejanzas estilísticas. Para cuando firmó por primera vez —continúa Muñoz— ya se aprecia que “era una profesional completamente formada”. En 1925 ya había publicado sus primeras acuarelas en el programa de fiestas de Irún, así como ilustraciones en El Pueblo Vasco. Su trazo se caracterizó por combinar la reducción geométrica con el gusto por el adorno y el arabesco.
En 1926 diseñó la portada de Argiaren egutegia, el anuario de la revista Argia, y varios de sus dibujos interiores. A su vez, Nor-Nai creó para Ágere, publicación impulsada por los jesuitas, varias portadas, cabeceras e imágenes. Su periodo de actividad coincidió con un momento fulgurante de la ilustración, cuando las publicaciones aún no utilizaban la fotografía de forma habitual.
No obstante, la trayectoria de Ignacia Zabalo no fue muy prolongada. Por una razón desconocida (algo “tabú” incluso en la familia), ella marchó a Barcelona en 1931 —“No sabemos si fue una historia de amor o si fue a formarse mejor allí”— y murió en la ciudad condal en 1939, cuando fue alcanzada por una bomba fascista en el portal de su casa.
Tampoco se conoce mucho sobre si continuó con su labor en Cataluña, aunque se sabe que se encargó de la portada de un silabario para aprender catalán, similar al que su hermano Txiki Zabalo hizo para el euskera: Martin Txilibitu, irakurbide laburra. “Aunque su periodo fue muy corto, las ilustraciones son estupendas y reflejan muy bien el grafismo de esa época”, concluye Muñoz.
Cuatro homenajes
Como forma de completar el homenaje, cinco autores galardonados con el Premio Euskadi de Ilustración han reinterpretado tanto a Nor-Nai como su obra. Jabier de Isusi, Maite Mutuberria, Yolanda Mosquera y Joseba Larratxe han aportado su visión, conectando el pasado con el presente de la ilustración vasca.
Hoy se celebrará, por primera vez, el Día de la Ilustración Vasca, organizado por Euskal Irudigileak, con una serie de actividades en las capitales de Hegoalde. Además de la exposición dedicada a Nor-Nai en la casa de cultura de Aiete, la Biblioteca Foral de Bizkaia ha inaugurado otra muestra centrada en la ilustración vasca del pasado y del futuro. El centro cultural Montehermoso, en Gasteiz, ha habilitado un espacio dedicado a los cómics, mientras que en Iruñea se llevarán a cabo otras actividades con Maite Mutuberria.
Además, según ha explicado Kike Infame, también se ha desarrollado un mapa en el que se incluyen todas las exposiciones de ilustración que hay actualmente activas en Euskadi, así como todas las librerías, galerías, centros formativos o espacios de artistas que abordan esta disciplina en Euskadi y Navarra.
Por último, las cuatro ilustraciones creadas por Larratxe, de Isusi, Mutuberria y Mosquera han sido editadas en formato postal y distribuidas por distintos centros, para que los coleccionistas interesados en los dibujantes vascos puedan adquirirlas.