Beethoven “invadirá” el patio de butacas del Victoria Eugenia

Kamerata EusKdivarius representará la Novena del compositor con 90 integrantes del coro Donostia Opera en los asientos

02.12.2020 | 00:51
La Kamerata EusKdivarius. Foto: N.G.

donostia – La orquesta Kamerata EusKdivarius concluye el día 27 el recorrido que ha realizado por localidades de Gipuzkoa con las sinfonías de Beethoven con la interpretación de la Novena que ofrecerá en el Teatro Victoria Eugenia con 60 músicos en el escenario y 90 integrantes del coro Donostia Opera que cantarán el Himno de la Alegría desde el patio de butacas.

Esta fórmula es la solución "creativa" que la pandemia de coronavirus ha impuesto para este concierto que supondrá casi el cierre musical del año en el teatro donostiarra, el próximo 27 de diciembre a las 19.30 horas, bajo la dirección de Arkaitz Mendoza.

Los espectadores podrán disfrutar de esta manera de la última de las sinfonías del genio de Bonn en el 250º aniversario de su nacimiento con los cuatro solistas y 150 intérpretes, entre la orquesta y el coro, aunque este ocupa parte del patio de butacas, por lo que del aforo permitido de 400 entradas quedará en 310 localidades.

"Es una buena metáfora del cierre del año, ya que se ha tenido que repensar el concierto, pero el éxito es que se hace", indicó ayer el concejal de Cultura de Donostia, Jon Insausti.

Arkaitz Mendoza recordó que la pandemia ha trastocado los planes del ciclo de la integral de sinfonías de Beethoven a cargo de Kamerata EusKdivarius. Por ello, se han concentrado en seis meses las nueve sinfonías, algo que supone un "reto mayúsculo" para toda orquesta y "más para una que tiene año y medio de vida", apuntó el director del este conjunto integrado por profesionales de otras orquestas, profesores de conservatorios y escuelas de música.

El periplo comenzó en Arrasate, con La Pastoral al aire libre, continuó en agosto con La Heroica y la Quinta en Zarautz e Irun; en septiembre en Zumarraga y Bergara; en octubre en Beasain y en noviembre en Tolosa y Azkoita.

"Hemos recorrido todas las comarcas de Gipuzkoa y estaba claro que la Novena había que acabarla en Donostia, aunque ha sido difícil encontrar la manera de llevarla a cabo", reconoció Mendoza.