La Policía Nacional ha detenido a ocho individuos que integraban una organización criminal dedicada a explotar sexualmente a mujeres en pisos de Tolosa, Beasain y Bergara. Se ha logrado identificar y asistir a 17 víctimas, "casi todas mujeres extranjeras de origen sudamericano y con escasos recursos económicos", a las que se les ha ofrecido la protección que les otorga el Plan Policial contra la Trata de Seres Humanos con fines de explotación sexual de la Policía Nacional.

Según ha informado la Delegación del Gobierno central en Euskadi, agentes de la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras (BPEyF) de la Comisaría Provincial de Donostia han procedido los pasados jueves y viernes, 10 y 11 de diciembre, a la detención de estas ocho personas como presuntas autoras de delitos de trata de seres humanos con fines de explotación sexual, proxenetismo, tráfico de sustancias estupefacientes y blanqueo de capitales.

La investigación, coordinada por el Juzgado de Instrucción número 2 de Tolosa, se inició en el mes de febrero de este año, cuando el Servicio Central de Atención a las Víctimas de Trata de Seres Humanos, de la Policía Nacional, recibió un correo electrónico de una mujer que alertaba de la situación en la que se encontraba, al manifestar estar siendo explotada sexualmente en un domicilio de Tolosa.

Tras las pesquisas oportunas, los investigadores descubrieron que tras la denuncia se hallaba una organización criminal dedicada, principalmente, a la explotación de mujeres con fines sexuales, desarrollando esta actividad en cinco domicilios pertenecientes a la principal responsable de la organización y que estaban ubicados en las localidades de Tolosa, Beasain y Bergara.

Simultáneamente, en los pisos referidos, además de obligar a las mujeres a ejercer la prostitución "bajo condiciones abusivas", la organización "ponía a disposición de los clientes sustancias estupefacientes (cocaína y speed, principalmente)", han afirmado las mismas fuentes.

En este sentido, se han incautado 10 gramos de cocaína y otros 10 de hachís y marihuana, además de dinero en efectivo y útiles para el pesaje y dosificación de las sustancias, ocultos en los domicilios particulares de los principales responsables. Los agentes también averiguaron que la organización estaba compuesta, en su mayoría, por miembros de un clan familiar de origen brasileño que ya habían sido detenidos por hechos análogos en el año 2017.

Según la Policía Nacional, "para impedir que las mujeres diesen la voz de alarma y huyeran de los pisos donde se alojaban, los investigados habían dispuesto en cada domicilio la presencia de un encargado que se ocupaba de atender a los clientes que demandaban servicios a través de anuncios de contactos sexuales publicados en páginas de internet, de contabilizar y cobrar esos servicios y de autorizar las salidas de las chicas del domicilio".

Además del control personal materializado por este encargado, también habían instalado cámaras de videovigilancia en el interior de los pisos.

ENTRAMADO EMPRESARIAL

Por otra parte, para ocultar los beneficios derivados de los presuntos delitos, los detenidos habían creado un entramado empresarial ficticio bajo cuya aparente actividad lícita facturaba los importes de los servicios sexuales y de la venta de sustancias estupefacientes.

Asimismo, se ha averiguado que este grupo criminal, sólo a través de un único Terminal de Punto de Venta (TPV) asociado a estas empresas ficticias, en menos de dos años ha ingresado la suma de 193.626 euros, lo que supone "una mínima parte de sus ingresos y un indicio de los importantes beneficios obtenidos por la organización".