alerta mundial por el coronavirus

Zarautz limitará el aforo de su playa en verano

La capacidad del arenal será de 8.000 personas en bajamar y 4.000 en pleamar

03.06.2020 | 02:15

donostia – Las localidades costeras de Gipuzkoa siguen tomando decisiones de cara al verano para controlar la afluencia de visitantes a sus playas. En este sentido, Zarautz anunció ayer que su aforo a partir del 1 de julio –día en el que dará comienzo la temporada oficial de verano en los arenales del territorio– será de 8.000 bañistas en bajamar y de la mitad, 4.000, en altamar. Este control de aforos "permitirá mantener con seguridad las medidas de distanciamiento entre los usuarios de la playa", explican desde el Consistorio zarauztarra.

Además, se ha procedido al vallado de la playa, que ayer comenzó a instalarse, lo que servirá para controlar la afluencia de personas, ya que permitirá delimitar las zonas de entrada al arenal. Desde el Consistorio indican que es una "medida más" de cara al verano y que antes del 1 de julio realizarán alguna prueba para comprobar su funcionamiento.

videometría y una app Estas decisiones del Ayuntamiento de Zarautz llegan un día después de que la Diputación anunciara la puesta en marcha de un programa de control de aforos por videometría y de una APP (aplicación para el móvil) que servirá para que la gente compruebe cuál es la ocupación a tiempo real de la playa a la que desea acudir. Esto se aplicará en todas las localidades costeras de Gipuzkoa.

Además de estas ayudas tecnológicas, los ayuntamientos también plantean contratar personal para controlar esas entradas y salidas de los arenales teniendo en cuenta que hay que evitar aglomeraciones, una indicación expresa del Gobierno Vasco, que también pide que la estancia máxima sea de "dos horas" y que se haga un uso "dinámico" de las playas, es decir, no tumbarse al sol.

Los ayuntamientos de Orio y Getaria fueron los primeros, esta pasada semana, en movilizar agentes para instar a la población a hacer ese uso "dinámico" de los arenales. Los demás ayuntamientos permitieron el libre uso de las playas, aunque el de Donostia cerró varios días el acceso a La Concha con pleamar.