Urkullu denuncia los actos violentos y apela al civismo

Censura los incidentes por las normas anticovid y reivindica el “bien común” Lamenta las vacunaciones irregulares

27.01.2021 | 01:03
El lehendakari Urkullu, durante su comparecencia ayer tras el Consejo de Gobierno. Foto: Irekia

donostia – Los incidentes que se han vivido en las últimas jornadas en diversas localidades de Euskadi en el contexto de incumplimientos de la normativa anticovid, que se han saldado con agresiones a agentes de la Ertzaintza y varios detenidos, llegaron ayer al Consejo de Gobierno, donde sus integrantes compartieron "el sentimiento de estupor, tristeza e indignación ante las imágenes, declaraciones y circunstancias vividas estos últimos días". Después de que el Ejecutivo vasco achacara estas acciones, que se han producido en Donosti, Pasaia y Santurtzi, a grupos organizados, el lehendakari Iñigo Urkullu añadió ayer que "no es un tiempo de desestabilizar, sino de ayudar a estabilizar. No es tiempo de dividir, sino de unir".

En una comparecencia tras el Consejo de Gobierno, Urkullu se refirió tanto a las acciones violentas como al ambiente enrarecido que se ha instalado en la política vasca, con acusaciones cruzadas y negativas de algunas formaciones a sumarse a las condenas por parte de los ayuntamientos afectados por los disturbios. Todo ello en el momento en que lo que corresponde es cerrar filas contra un enemigo común, la pandemia. "No es fácil imaginar una contingencia histórica en que la apelación a la colaboración y a un trabajo positivo y en equipo esté más justificada. Sinceramente, no creo que sea tiempo de anteponer el interés personal al colectivo, ni de los personalismos frente al reto comunitario", aseveró el lehendakari.

Muy al contrario, dijo que "es tiempo de garantizar una actuación transparente, asentada en los valores de la convivencia, el compromiso ético y la honestidad". Insistió en que "tampoco es tiempo de actitudes insolidarias o violentas", sino de "apostar por el compromiso cívico y la corresponsabilidad en beneficio del bien común. No es el momento de agrandar o agravar los problemas, sino de buscar las soluciones entre todos", prosiguió.

Urkullu manifestó que "nunca, como ahora, una actitud colaborativa y constructiva puede estar más justificada" y apeló a que "las imágenes de esta última semana", tras las medidas más restrictivas contra el covid anunciadas por Lakua el viernes, supongan "un punto de inflexión" y acaben. "Somos conscientes de las dificultades de todo orden que estamos padeciendo. Nuestro compromiso va a seguir siendo actuar con cercanía, rigor y honestidad, una actitud constructiva y abierta a la colaboración en pos del bien común", aseveró.

En este sentido, el jefe del Ejecutivo vasco puso pie en pared con la actuación de la Ertzaintza y la Policía Municipal, que defendió sin ambages. Denunció que ese incumplimiento del ordenamiento que "persigue preservar el bien común, la salud pública" se ha visto acompañado de "actitudes de agresión a la propia Policía Local, Municipal y Ertzaintza". Y aseguró que, toda vez que el cumplimiento de la legalidad afecta a todos, "quien tiene una actuación contraria al bien común tiene que ser reprendido con medidas, con proporción". "Si además se ven acosados y agredidos, obviamente, también han de responder con medida y con proporción", añadió, e insistió en la "profesionalidad y capacidad que están demostrando" estos cuerpos policiales.

"Pena, dolor y rabia" En el mismo contexto de lucha contra la pandemia, Iñigo Urkullu afirmó que su sensación personal y como lehendakari es de "pena, dolor, tristeza y rabia" ante casos de vacunación irregular como los de los exdirectores de los hospitales de Basurto y Santa Marina. Recordó que "se dispone de protocolos claros" y, gracias a ellos, "están identificados los colectivos prioritarios a los que tiene que administrarse la vacuna".

El compromiso del Gobierno vasco es, por tanto, "gestionar con el mayor rigor posible, transparencia y honestidad" este proceso, en el que prevalecen los "colectivos prioritarios" de riesgo. "Y todo lo que se desvíe de esos protocolos establecidos, tanto en lo personal como en lo institucional, nos provoca esa pena, esa sensación de rabia, ante la necesidad de un compromiso social que intentamos llevar adelante".

"El Consejo de Gobierno comparte el estupor, tristeza e indignación por las circunstancias vividas"

Iñigo Urkullu

Lehendakari