Diario de GipuzkoaDiario de Noticias de Gipuzkoa. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Gipuzkoa

De Txerloia a Moscú

la real juega su tercer amistoso veraniego ante el real unión (19.00 horas) en azkoitia, escenario hace nueve años de la sorprendente y casual irrupción de antoine griezmann

Marco Rodrigo - Miércoles, 25 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:03h

Griezmann, con el trofeo del Mundial.

Griezmann, con el trofeo del Mundial.

Galería Noticia

Griezmann, con el trofeo del Mundial.Griezmann marcando en Azkoitia. Fotos: Efe/FacebookAndoni Aranbarri posa para NOTICIAS DE GIPUZKOA en la portería de Txerloia en la que Griezmann le marcó sus dos primeros goles con la primera plantilla txuri-urdin. Ocurrió hace nueve años, el sábado 1 de agosto de 2009, en el primer amistoso veraniego deBingen Erdozia iba a jugar con la Real el encuentro del debut de Griezmann, que le lesionó fortuitamente entrenando con el Sanse.Martín Lasarte entrenaba a un plantel txuri-urdin que certificaría el ascenso diez meses después de arrancar en Azkoitia.
  • Flecha Ver anterior
  • Flecha Ver siguiente

azkoitia- Son las siete de la tarde de un día laborable de verano y Txerloia respira tranquilidad. El campo de fútbol del Anaitasuna azkoitiarra comienza a desperezarse, eso sí, tras cerca de un mes inactivo. Los diferentes equipos ven acercarse sus respectivas pretemporadas. Y además la Real ha elegido volver (se mide hoy al Real Unión, a las 19.00 horas) al escenario de un partido disputado hace nueve años y cuya carga simbólica permanece más vigente que nunca. Fue en pleno valle del Urola donde echó a andar la era de Martín Lasarte, de exitoso ascenso. Y fue allí también donde se produjo el sorprendente estreno de un joven de 18 años que hace menos de dos semanas recibía el trofeo al mejor futbolista de la final de un Mundial: Antoine Griezmann.

Andoni Aranbarri tiene 31 años y mira a su alrededor, ubicado bajo palos en una de las porterías del campo. “Hacía mucho tiempo que no me ponía justo aquí. Y fíjate si vengo a ver los partidos... Vengo casi siempre”. Colgó los guantes cuatro años atrás. Pero conserva frescos en la memoria los recuerdos de su etapa de guardameta del Anaitasuna. Una vez concluida la jornada laboral en una empresa de Oñati, este licenciado en Administración y Dirección de Empresas echa la vista atrás y reconoce a NOTICIAS DE GIPUZKOA que lleva casi una década “vacilando” con los amigos al respecto: “Yo fui quien encajó los primeros goles de Griezmann. Es una historia que suele terminar saliendo”.

Llamado a debutar

Por lo visto, en las reuniones de las cuadrillas de Azkoitia acostumbra a recordarse “una historia” que tuvo su germen en Zubieta, durante un entrenamiento del Sanse. Era julio de 2009, y la plantilla de Imanol Idiakez se disponía a arrancar una dura temporada en Tercera División que meses después se saldaría con el ascenso a Segunda B. La participación en el éxito de Antoine Griezmann resultó nula. Y eso que, pese a tener aún edad juvenil, inició los entrenamientos con el filial. En el segundo equipo compartía extremo zurdo con Bingen Erdozia, un hernaniarra dos años mayor que él.

Erdozia vivía ya su segundo año como potrillo. Y todo apuntaba a que iba a viajar a Azkoitia para participar en el estreno de la Real de Martín Lasarte, carente de futbolistas en su demarcación. En la víspera del encuentro, sin embargo, Antoine Griezmann le lesionó tras una acción fortuita durante la práctica. Apenas unas horas después, un niño de Macon se subía en el autocar de la primera plantilla txuri-urdin. Caprichos del destino.

“Subidme un extremo”

“Creo recordar que Bingen ya se había entrenado con nosotros alguna vez. E iba a jugar contra el Anaitasuna. Eso seguro”, relata Martín Lasarte desde Montevideo. Demuestra conservar nítido en la memoria el nombre del chaval cuya lesión abrió el paso a Griezmann. Y desvela sin tapujos todos los detalles de la película. “Llegué a la Real y el único extremo izquierdo de la plantilla era Moha. Existía una opción de que siguiera en el club, pero prefirió marcharse al Girona. Nosotros, mientras, incorporamos a Jonathan Estrada y pensábamos fichar a otro futbolista para la demarcación. Pero...”.

Pero aquel 1 de agosto de vespertina tormenta veraniega comenzó a escribirse una página dorada de la historia del fútbol. “La medalla de su promoción no me la voy a poner. Tras la lesión de Erdozia, pedimos a los técnicos del Sanse que nos trajeran algún chico para completar el hueco. Y marcó dos goles”, expresa Lasarte desde el otro lado del Atlántico.


El portero

La historia regresa aquí a Andoni Aranbarri, el meta suplente de aquel Anaitasuna. “Para nosotros era un partido complicado. Bonito y diferente, pero también complicado”. El azkoitiarra recuerda cómo el equipo reanudó los entrenamientos inusualmente pronto, para afrontar el amistoso ante la Real en condiciones mínimamente óptimas. “Se hizo duro, porque veníamos de descender a lo que entonces se denominaba Primera Regional, coincidiendo además con el 75º aniversario del club”. El exportero del Anairecuerda las horas previas al encuentro como un torrente de novedades. “Veíamos a gente del club colocando enchufes y pupitres para vosotros los periodistas y alucinábamos”. Pero lo que quedó finalmente para la memoria vino después.

La primera parte la disputó bajo palos Eneko Aizpuru, quien encajó tres goles, dos de Agirretxe y uno de Ansotegi. En la segunda, mientras, fue Andoni el que defendió la meta local. Seguidor de la Real, conocía aquel día a casi todos los jugadores txuri-urdin, incluidos los nuevos fichajes. “De la Bella y Johathan Estrada compartieron banda izquierda y nos desbordaban como querían”, recuerda con sorna apuntando al pobre rendimiento que el colombiano ofrecería luego en la Real. Aranbarri reconoce, eso sí, que en el momento no tenía ni idea de quién era “el chaval francés” que marcó los dos únicos tantos por él encajados. “En el primero no pude hacer nada. Fue un disparo de Borja Viguera más o menos desde la frontal del área que se estrelló en el palo. El rechace le cayó a Griezmann, que marcó a puerta vacía”. El 0-5 definitivo tuvo algo más de chicha. “Se quedó solo, mano a mano conmigo. Creo que salí bien y que le tapé bastante portería. Pero resolvió muy bien con un tiro alto que entró cerca de la escuadra”. ¿Pudo cambiar Andoni parte de la historia del fútbol parando aquel balón? “Quien tiene ese nivel y esa calidad termina llegando, tarde o temprano. Pero quién sabe. Si Griezmann no llega a marcar dos goles en aquel partido, quizás la oportunidad le habría llegado más tarde”.

Lo cierto es que, con un doblete en su estreno, el de Macon obligó a Martín Lasarte a llevarle a Barakaldo cuatro días después. “Volvió a hacer dos goles. Y también le marcó luego al Eibar. Hubo dudas en el club. Antoine tenía edad juvenil, y venía una temporada dura en Segunda. Pero nos lo quedamos y el resto de la historia ya lo conoce todo el mundo”. Palabra de Martín Lasarte.


COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Noticias de Gipuzkoa se reserva el derecho a eliminarlos.
  • Avda. Tolosa 23 20018 Donostia
  • Tel 943 319 200 Fax Administración 943 223 900 Fax Redacción 943 223 902