Diario de GipuzkoaDiario de Noticias de Gipuzkoa. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Gipuzkoa

“Rescatar a los niños con vida bajo el agua es casi imposible”

Un buceador donostiarra explica las dificultades del plan para salvar al grupo atrapado en Tailandia

Jorge Napal - Sábado, 7 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:03h

Personal tailandés, trasportando materiales durante las operaciones de rescate del equipo de fútbol atrapado en la cueva.

Personal tailandés, trasportando materiales durante las operaciones de rescate del equipo de fútbol atrapado en la cueva.

Galería Noticia

Personal tailandés, trasportando materiales durante las operaciones de rescate del equipo de fútbol atrapado en la cueva.

donostia- La salvación de los chicos pasa por entregarse a una especialidad, el espeleobuceo, reservada solo para experimentados profesionales. El mínimo error puede ser fatal. No es fácil sumergirse bajo el agua y tratar de sortear mil grietas imposibles durante un recorrido de más de un kilómetro, donde la visibilidad es mínima.

A pesar de la extraordinaria complejidad que entraña es, por el momento, la alternativa más viable para rescatar con vida a los doce adolescentes y su entrenador de fútbol, que permanecen desde hace dos semanas atrapados en una cueva inundada de Tailandia, a seis kilómetros bajo tierra.

Por el momento es casi un milagro que continúen con vida, en buena medida, gracias a la ingesta de complementos vitamínicos que les han proporcionado buceadores que han llegado hasta ellos.

Los chavales, de entre once y 16 años, accedieron a la gruta cuando realizaban una visita turística tras el habitual entrenamiento. Los planes se torcieron poco después, al quedarse atrapados a causa de las lluvias torrenciales. Escaparon de la inundación adentrándose en las entrañas del monte. Consiguieron ponerse a salvo en una cavidad en la que, por el momento, pueden tomar respiro, aunque el oxígeno comienza a agotarse según discurren los días. El cautiverio se remonta al 23 de junio.

Dos buceadores británicos, la elite mundial en la exploración de cavernas subacuáticas, consiguieron acceder hasta ellos. A pesar de la angustiosa situación que atraviesan, los chicos, visiblemente delgados, aguardan el rescate con aparente tranquilidad, según puede apreciarse en las imágenes que han trascendido.

El problema es que los integrantes del equipo tienen que tomar parte activa, y para ello han comenzado un entrenamiento intensivo para aprender a bucear, una opción de elevado riesgo. Tanto es así que el operativo de rescate ya se ha cobrado la primera vida. Nada menos que la de un submarinista militar que trabajaba como voluntario, encargado de repartir botellas de oxígeno a lo largo de la ruta que tendrían que cubrir los supervivientes.

El antiguo miembro de los cuerpos de elite de la Marina perdió la consciencia mientras cubría la travesía. Murió el jueves. “El fallecido es un buzo de combate, altamente cualificado, lo que da buena muestra de las dificultades. No es nada sencillo impartir clases de buceo a unos niños para que salgan con vida”. El instructor de buceo donostiarra Iñigo Gutiérrez insiste en la extraordinaria complejidad del operativo. “Tienen que atravesar unos 1,7 kilómetros de estrechos pasadizos entre visibilidad nula y corrientes de agua”.

Unos niños no están preparados para un reto así. “Estamos hablando de canales muy angostos, pasos cerrados que desatan la angustia. Hace falta mucho control, saber manejar la mente, algo para lo que solo están capacitados profesionales con muchísimos años de experiencia”, asegura.

Las autoridades han contemplado también como opción rastrear la montaña para encontrar una grieta, un hueco por donde adentrarse en las entrañas de la montaña y rescatarlos por medio de un helicóptero. “Si fuera posible, desde luego que es una opción con más garantías de éxito”. Pero por el momento no lo es, y los equipos de salvamento se centran en la laberíntica e inundada cavidad.

El instructor de buceo sabe que se trata de una actividad en la que “con un fallo estás muerto”. Por si fuera poco, a partir de los 40 metros de profundidad el aire que respiramos se vuelve tóxico, por lo que es necesario utilizar botellas con una mezcla adecuada de gases. “Esas prácticas están testadas en personas adultas, pero no hay ningún niño que haya practicado espeleobuceo. Estamos hablando de una sensación de asfixia tremenda. Hay vídeos de Youtube que solo con visualizarlos ya te ponen malo. Para salir de la cueva hay que hacerlo en línea, y si quien está delante tuyo levanta el limo -sedimento que se deposita sobre los terrenos que han sido inundados- dejas de ver hasta tus propias manos. Un experto puede saber manejarse, pero un niño ante esa situación es presa del pánico y la histeria. Sacar a los niños con vida de la cueva así es casi imposible”.


COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Noticias de Gipuzkoa se reserva el derecho a eliminarlos.
  • Avda. Tolosa 23 20018 Donostia
  • Tel 943 319 200 Fax Administración 943 223 900 Fax Redacción 943 223 902