Diario de GipuzkoaDiario de Noticias de Gipuzkoa. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Gipuzkoa

Mariano Rajoy El conservador impasible

La corrupción ha terminado por achicharrar al hombre que parecía incombustible después de 37 años de servicio a la derecha. El supuesto mago de los tiempos políticos no ha sabido gestionar sus últimosdías.

Sábado, 2 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:04h

Mariano Rajoy.

Mariano Rajoy.

Galería Noticia

Mariano Rajoy.

alos 63 años y con plaza reservada como registrador de la propiedad en Alicante, Mariano Rajoy ha perdido la Presidencia del Gobierno seguramente cuando menos lo esperaba. Acostumbrado a superar adversidades políticas, al final no ha podido con la corrupción de su partido después de años de hacer la vista gorda. El mejor administrador de los tiempos políticos, algo que le reconocen amigos y enemigos, no ha sabido administrar la última crisis y en una semana frenética lo ha perdido todo. Si continúa su vida política de 37 años se conocerá el martes, cuando el PP y él mismo decidan cómo van a salir de esta.

Nacido en Santiago de Compostela en 1955, casado y padre de dos hijos, Mariano Rajoy es licenciado en Derecho y registrador de la propiedad. En Galicia se cuenta que su padre le levantaba a las cinco de la madrugada para estudiar las duras oposiciones, pero pronto empezó a pegar carteles de Fraga por las paredes. En 1981 ya era el diputado más joven del Parlamento gallego y cinco años después llegó a vicepresidente de la Xunta. Fue diputado popularpor Pontevedra en cuatro legislaturas y desde 2004 siempre por Madrid. Desde 1996 Aznar le encomendó tareas de Gobierno y fue acumulando cargos. Primero ministro de Administraciones Públicas, después de Educación y Cultura, Presidencia, vicepresidente del Gobierno y portavoz.

Aupado por el dedo de Aznar al liderazgo del partido, perdió las elecciones de 2004 solo tres días después de los atentados del 11-M y tuvo que conformarse con ejercer de azote de Rodríguez Zapatero en el Congreso durante ocho años. Pero en 2011 llegó su oportunidad cuando las políticas de recortes se llevaron por delante al Gobierno socialista. La ciudadanía compró el viejo axioma de que la derecha gestiona mejor las crisis económicas y Rajoy consiguió entonces una enorme mayoría que, aunque cada vez más precaria, ha conservado durante seis años y medio, hasta ayer mismo.

De Mariano Rajoy se alaba su supervivencia política en prácticamente cualquier circunstancia. En sus tiempos de ministro se hizo tristemente famoso por la gestión del accidente del Prestige y aquellos famosos “hilillos como de plastilina”. Pero nadie pudo con él ni entonces ni posteriormente, ya como presidente del Gobierno, cuando dejó bajo mínimos la sanidad, la educación, los servicios sociales, la investigación y tantos servicios públicos con la excusa de una crisis que no le impidió, en cambio, rescatar a los bancos y a grandes empresas privadas y, en general, trabajar con ahínco para favorecer a los ricos en detrimento de las escalas media y baja de la sociedad.

Tampoco pasará a la historia por haber contribuido a la cohesión territorial. Todo lo contrario. Se encontró de bruces con la crisis catalana, que aprovechó en su día para agitar el nacionalismo centralista y llegar a la Moncloa, y una vez en palacio no ha querido negociar nunca y no ha sabido dar más respuesta que enviar a la Policía, judicializar la política y enconar un problema al que no se le ve el final.

Pero su tumba definitiva ha sido la corrupción de su partido. Hace muchos años que se conocieron los primeros casos pero Rajoy nunca se quiso dar por enterado. Al contrario, envió ánimos al ahora condenado Bárcenas, en cuyos papeles aparece un asiento con el nombre M. Rajoy de lo más sospechoso. Ni él ni su partido quisieron reaccionar ante la interminable lista de corruptelas que surgían como setas por todas partes, especialmente en Madrid y Valencia. Primero dijeron que eran casos aislados, pero ya son centenares. Luego que los corruptos ya no estaban en el partido, y así cada día, hasta anteayer mismo, en el propio debate de la moción de censura de Pedro Sánchez.

Durante su mandato se ha acusado al PP de colonizar todas las instituciones del Estado, desde los tribunales a la televisión pública, aunque paradójicamente su final ha venido de la Audiencia Nacional y su primera sentencia de la Gürtel que ha resultado insorportable para toda la oposición y para gran parte de la ciudadanía. Mariano Rajoy tiene que decidir ahora si sigue liderando la oposición o si se va a su casa de Aravaca, a sus caminatas mañaneras ahora que ha dejado de fumar y a disfrutar de los deportes por televisión.- N.G.


COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Noticias de Gipuzkoa se reserva el derecho a eliminarlos.
  • Avda. Tolosa 23 20018 Donostia
  • Tel 943 319 200 Fax Administración 943 223 900 Fax Redacción 943 223 902