Diario de GipuzkoaDiario de Noticias de Gipuzkoa. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Gipuzkoa

La calidad viene de la calidad, y no de la cantidad

Por Iñaki. Laskurain - Sábado, 19 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:04h

Imagen

Galería Noticia

Imagen

el triunfo del Leinster en la Champions Cup ha sido el triunfo del modelo de formación de jugadores de Irlanda en general y de esta provincia en particular.

De los 45 jugadores profesionales que tiene el Leinster, 37 son de producción propia. Es decir, que han salido de su sistema de formación. Además de esos 37 jugadores del Leinster, hay otros cinco jugadores de esta región en Munster, tres en Connacht y varios en Ulster. Jordi Murphy, por ejemplo, jugará allí el próximo año.

Además, el Leinster utilizó 37 jugadores en la Champions Cup, de los que 30 se formaron en esta provincia. De estos treinta, además, 26 crecieron en once colegios de rugby de Dublín, Kildare y Wicklow.

Clubes de toda Europa trabajan para intentar replicar el ejemplo del Leinster.

Mi hijo Cormac, por ejemplo, juega en el Saint Michael’s y quedó subcampeón de Leinster con su colegio en categoría sub’14. También está en un club, Wanderers, que se fundó en 1870 y es el segundo más antiguo de Irlanda, y con el que fue campeón de Leinster. Con el club no puede entrenar entre semana, solo los sábados en los que no juega. De abril a junio, además, los padres quedamos los sábados con los hijos para hacer una tocata. El año pasado Iñaki Erbina y su hija Lide estuvieron conmigo, y les gustó un montón.

Ahora Cormac está en el primer equipo de Saint Michael’s sub’14, y, si el año que viene es seleccionado para jugar la Junior School’s Cup, tendría que dejar el club.

Los colegios privados son colegios de rugby. Es el deporte más importante que se practica en estos colegios, a pesar de que se hagan otros deportes. Hay instalaciones, y hay entrenadores de referencia, y luego están las horas de práctica deportiva en estos colegios. Black Rock, por ejemplo, tiene unos 1.500 alumnos y doce campos de rugby, y Terenure College, unos 1.500-1.600 alumnos y nueve o diez campos. Saint Michael’s, a su vez, solo tiene tres y, además, tiene gimnasios, piscinas y salas multiusos.

En Irlanda en general, y en Leinster en concreto, el estigma que tiene el rugby es que es un deporte asociado a los colegios privados, de clase social alta. Es lo mismo que ocurre en Inglaterra o en Escocia. En estos países también hay clubes, pero el centro neurálgico del rugby está en los colegios. No así en Francia o en Gales, donde el centro del rugby está en los clubes. Como dato, el 80% de los 37 jugadores del Leinster son de colegios privados. De los doce jugadores de la República de Irlanda que se alinearon en el partido contra Francia del último Seis Naciones, diez se formaron en colegios privados. En total, de 29 jugadores de la República, 21 eran de colegios privados.

En Munster, el 70% de sus jugadores también vienen de colegios privados.

¿Qué ocurre en estos colegios privados? Saint Michael’s es ahora mismo el paradigma de la formación de jugadores en Irlanda, y especialmente en los colegios de rugby. Entre el 2% y 3% de los jugadores de su equipo senior, o sub’18, pasan a ser profesionales. Es el caso, por ejemplo, del flanker Dan Leavy, el segunda James Ryan o el medio melé, Luke McGrath, que son de Saint Michael’s. Tiene unos 600 alumnos y, a pesar de tener menos de la mitad que Terenure o Black Rock, de entre todos sus alumnos hay 450 que juegan al rugby. Y, por cierto, no gana una Senior School’s Cup desde 2012.

En Primaria, mi hijo Cormac practica rugby a tocar (rugby touch) durante tres días a la semana (lunes, miércoles y viernes) antes de entrar en clase, entre las 8.15 y 8.45. Luego, tienen dos horas semanales de Educación Física, que incluye natación, atletismo o cricket. Otros dos días a la semana, durante hora y media, al acabar la clase, y el sábado por la mañana tienen entrenamiento de rugby.

Los chavales se autoexigen mucho porque conocen perfectamente las exigencias del rugby profesional. En una semana modelo, si el sábado juegan un partido, el domingo ya tienen cada uno un vídeo con el desglose de la posesión la touche, el ataque y la defensa. También tienen un análisis individual y un feed back del entrenador. Además, tienen acceso a una base de datos con el rendimiento físico personal y el de sus compañeros. El lunes, a las siete de la mañana, la mitad del equipo va al gimnasio antes de entrar en clase. A la una, durante la comida, ven un vídeo con el análisis del equipo. A la tarde, después de clase, sobre las cuatro, entrenan unos 75 minutos. El martes, la otra mitad del equipo va al gimnasio. Unos van el martes y el jueves, y otros el lunes y el miércoles. El miércoles, o juegan un partido contra otros colegios, que pueden ser visitantes, o hacen un entrenamiento por separado los tres cuartos y los delanteros, previa sesión de vídeo.

El viernes hacen 75 minutos de entrenamiento, vídeo específico del partido y un análisis individual, y el sábado, partido.

Una de las claves es trabajar las capacidades motrices básicas entre los 9 y los 15 años con un plan de formación atlética de jugadores a largo plazo (la Federación Vasca de Rugby presentó el suyo el año pasado), que respete los procesos de maduración y de desarrollo de cada individuo. Esto queda grabado en el sistema nervioso y será la base de cualquier actividad física o deporte que hagamos en el futuro. Se trata de una formación atlética básica para posteriormente trabajar una formación más específica. Los patrones motrices quedarán grabados para siempre;es como aprender a andar en bicicleta, y a más variedad de experiencias que tengan más recordarán.

¿Qué da esto como resultado? De los 600 alumnos de Saint Michael’s, 450 juegan al rugby, diez están en el equipo profesional de Leinster más los que están en otros clubes, y cuatro en la academia. Y es que, además del equipo profesional, Leinster tiene una academia con 22 jugadores, donde se imparten tres años de formación hasta los 20 o 21 años. Esa academia tiene trece entrenadores full time que trabajan el rugby, la nutrición, fuerza y acondicionamiento y vídeo análisis. También hay una subacademia, con dos años de formación, que tiene entre 30 y 35 jugadores. Ahí se enseñan nociones básicas de desarrollo, fuerza, alimentación, juego y demás. Los últimos seis capitanes de Irlanda sub’20 son de este colegio.

En los colegios es importante, aparte de todo esto, la educación;acabar los estudios. El 99% de los alumnos finaliza el bachiller. Saben que con el rugby pocos van a poder cobrar un salario fuerte, y que las lesiones están a la vuelta de la esquina.

Estos colegios dan esta importancia al rugby como herramienta para una buena construcción de la persona, para trabajar el esfuerzo, el trabajo en equipo, la superación y el respeto a las normas, y también como actividad física.

¿Qué produce todo esto? Que los jugadores del Leinster, tanto por jugar en el mismo colegio o en el mismo club como por jugar en contra, llevan jugando juntos desde los doce o trece años.

El rugby es difícil y complejo de practicar. No es el deporte de todos los niños, pero sí de los niños deportistas top.

No solo el rugby no es un deporte mayoritario, sino que un colegio privado con menos alumnos saca más jugadores internacionales que otros con más escolares. Por eso digo que la calidad viene de la calidad y no de la cantidad.

Además, hay más probabilidades de ser internacional jugando al rugby que al deporte gaélico, que solo se juega en Irlanda, o al fútbol.

Además, la Federación decide qué jugador juega con cada provincia y si ve que tiene que cubrir huecos o carencias en los equipos desplaza jugadores. Y es que Leinster, Munster, Ulster y Connacht son selecciones provinciales. Se dice que está habiendo una leinsterización porque Leinster tiene superávit de jugadores y los reparten por otras provincias. La Federación también supervisa los fichajes y el número de extranjeros está limitado.

Toda Irlanda tiene unos seis millones de habitantes, y Nueva Zelanda, cinco, y son los dos países que encabezan el ranking mundial. Nada que ver con Francia e Inglaterra. En Francia, por ejemplo, el rugby es el cuarto deporte y prácticamente solo se juega en el sur. El primer deporte es el fútbol, con 1.962.241 licencias en 2016;el basket tiene 641.367;el balonmano, 518.000;y el rugby, 381.000. También en Australia el rugby también está por detrás del fútbol, el cricket, el netball, el fútbol australiano y el basket.

Por todo esto, Leinster es un ejemplo para Irlanda, y el Leinster e Irlanda son un ejemplo para el rugby. Se trata, finalmente, de tener los entornos adecuados, empezando por la familia, siguiendo por las instalaciones y actividades, buenos educadores, entrenadores y gestores, horas de práctica y dedicación y, sobre todo, buena materia prima: gente apta para ser competente dentro y fuera del terreno de juego, en el rugby y en la vida.


COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Noticias de Gipuzkoa se reserva el derecho a eliminarlos.
  • Avda. Tolosa 23 20018 Donostia
  • Tel 943 319 200 Fax Administración 943 223 900 Fax Redacción 943 223 902