Diario de GipuzkoaDiario de Noticias de Gipuzkoa. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Gipuzkoa
desastre

El arte de resucitar a los muertos

una inesperada e innovadora real, con siete novedades en su once, cae de nuevo ante el colista málaga en una actuación desastrosa

MIKEL RECALDE - Lunes, 23 de Abril de 2018 - Actualizado a las 06:03h

Odriozola pugna por un balón aéreo con el exjugador de la Real Chory Castro.

Odriozola pugna por un balón aéreo con el exjugador de la Real Chory Castro. (EFE)

Galería Noticia

Odriozola pugna por un balón aéreo con el exjugador de la Real Chory Castro.Odriozola pugna por un balón aéreo con En-Nesyri, en el partido disputado ayer

Y cuando nos venimos arriba de nuevo, volvemos a mirar la clasificación para hacer cuentas y soñamos con ese espectacular sprint final que permita al equipo alcanzar el séptimo puesto, la Real regresa a las andadas y pierde contra el colista. Lo más triste es que, en realidad, no creo que haya demasiados aficionados realistas sorprendidos con lo sucedido ayer ante el ya descendido Málaga. Se entiende que son teorías fatalistas, pero la derrota tras tocar el cielo el jueves, tres días antes, ya se ha convertido en el último capítulo de la serie realadas.

El conjunto andaluz, último, ha ganado cinco encuentros en lo que llevamos de temporada. Dos de ellos contra la Real, que no le ha marcado ningún gol en 180 minutos. En La Rosaleda seguro que estarán lamentando que no se vayan a encontrar más veces con la aspirina txuri-urdin. Esa Real capaz de resucitar a los muertos. Pocas veces se va a encontrar con más facilidades para sacar adelante un partido. Una plantilla hundida y deprimida jugando en su estadio ante una afición dolida y con ganas de pasarles factura por el desastre de temporada que ha firmado. Si en Las Palmas los blanquiazules salieron felices de un funeral, ayer mitigaron el dolor de la familia en un entierro. Este equipo es así. Hace cosas raras. Es la irregularidad elevada a la máxima expresión. Nunca puedes atenerte a la sorpresa que te tiene reservada a la vuelta de la esquina. Capaz de lo mejor y de lo peor. A nadie le sorprendió que entre semana le diera un baño memorable al equipo más competitivo, el Atlético, como tampoco que ayer recuperara esa versión triste y aburrida con eternas y estériles posesiones, plenas de pases horizontales y previsibles.

Y, ¿ahora qué? ¿Qué hacemos con la ilusión con la que salía la afición el jueves de Anoeta? Son unos auténticos revientasueños. Nos sirven en bandeja la esperanza para luego arrebatárnosla de la manera más dura y cruel. De forma desgarradora, como ayer, en un escenario casi vacío y decadente. ¿Pero qué cara se nos quedó mientras pasaban los minutos sin que le obligasen a hacer ni una sola parada de mérito al portero del farolillo rojo? Es deprimente ser de la Real esta campaña, sobre todo por lo que pudo y debió haber sido. Nos quita años de vida. El problema es que cuando vuelva a ganar y pretenda que prenda de nuevo la llama de la ilusión será como el cuento del lobo, y su gente será cada vez más incrédula. Normal. La de ayer no fue una derrota cualquiera. Seguro que muchos jugadores no le habrán dado especial importancia, pero se equivocan. ¡Que volvíamos a creer! ¿Cómo es posible protagonizar esa calamitosa actuación con todo el viento a favor y en plena ola buena? No puede ser, hombre...

El encuentro se resume con un dato. Por primera vez en la última decada, un equipo de las cinco grandes ligas, nuestra Real, no cometió ninguna falta. Mira que en los últimos años parecía estar intentando alcanzar ese récord con descaro, una semana después de perder el de partidos seguidos sin caer. Ayer por fin lo logró. Pero, desgraciadamente, es la mejor demostración de que los blanquiazules volvieron a las andadas y no compitieron. Reminiscencias del pasado se le llama. Al fútbol a este nivel se juega de muchas maneras y estilos. Es obligatorio dominar muchas facetas del juego, y una de ellas es hacer faltas por los motivos que sean. Frenar una contra para volver a colocarse;para parar a algún rival que está generando problemas, como por ejemplo ayer Keko, o para evitar una ocasión. Es inadmisible que los realistas no cometieran ninguna infracción. Una vez más, repetirán y defenderán que no se les puede reprochar falta de actitud, pero este dato les saca los colores.

Cambios en el onceUna de las cuestiones que más se estaba destacando de los logros de Imanol es que el equipo parecía otro, mucho más contundente y agresivo en el campo, defendiendo más recogido y juntando las líneas. En una palabra, competir. El oriotarra estaba introduciendo muchos cambios en cada partido y hasta ahora le estaban saliendo de lujo todas las apuestas, algunas de ellas arriesgadas. Todo marchaba viento en popa hasta ayer. Sentó en el banquillo a Moyá, Illarramendi, Oyarzabal y Willian José, cuatro futbolistas imprescindibles en este equipo. Tras cuatro partidos sin encajar un gol, con todo el mundo destacando la fiabilidad que había alcanzado la zaga, dejó en Donostia a Raúl Navas y fuera del once a Aritz Elustondo. No cabe duda de que se le fue la mano. No hay más. No va a ganar siempre en la ruleta. Más aún cuando los jugadores tenían una semana entera para recuperarse de cara al derbi. La consecuencia es que la Real salió a La Rosaleda con muchos jugadores que no han tenido protagonismo. Y el que no se acuerde de lo que suele suceder en este club cuando se aboga por este tipo de rotaciones que repase el apocalíptico listado de ridículos en la Copa del Rey.

Por si fuera poco, en otra teoría agorera y catastrofista, si se repasa el historial de partidos de la Real en Málaga en los últimos años era justo reconocer que le habían ido muy bien las cosas, algunas veces con escaso merecimiento. Era un partido peligroso, de esos raros y de los de estar con la mosca detrás de la oreja. La Real, con siete novedades en el once, entró mejor en el choque y Januzaj disparó fuera, como casi siempre, tras un bonito recorte. Pero, a la primera, el Málaga pegó fuerte en la frente. En una acción embarullada a la salida de un córner en la que Zubeldia y Agirretxe estuvieron blandos, Luis Hernández puso, a la segunda, el balón de tacón en el área y Adrián, al límite del fuera de juego, superó a Rulli tras un buen control con el pecho. Por cierto, en la primera pelota que envió el zaguero al área, el hijo de Míchel y un compañero estaban en fuera de juego, lo que forzó el corto despeje de Zubeldia. A partir de ese momento, el Málaga se replegó y comenzó el indolente dominio txuri-urdin. Canales ejecutó una cesión a Roberto de forma lamentable, al elegir fatal y no coger portería (esto también solo lo hace la Real;ningún aficionado confiaba en que iba a marcar). Y en su segunda ocasión, el Málaga noqueó a los realistas con el 2-0. Capaz de lo mejor y de lo peor, irresponsable, Januzaj empezó a gambetear en una zona en la que no debe hacerlo, los andaluces se la quitaron y el gran centro de Chory, fuerte y raso, lo convirtió en gol En-Nesyri. Rulli pudo hacer más y a Kevin le robaron la cartera. También había anulado el fuera de juego en el primero. Esto es Primera División. O espabila o se le va a ir tren de la elite.

En la reanudación, Imanol fue introduciendo a Willian, Oyarzabal e Illarra, pero ya era tarde. El partido estaba perdido. Zurutuza, de chut cruzado, y Llorente, Willian y Juanmi, con sus cabezazos, pudieron cambiar el signo del duelo, pero solo confirmaron que no era el día de la Real. El de Coín provocó un penalti por mano de Rosales que Estrada no quiso pitar. En las contras, permitidas sin faltas, Lestienne se topó con Rulli y a En-Nesyry se le escapó un cabezazo por poco.

Cuando empezábamos a desenterrar la tumba de la candidatura europea para esta temporada, la Real se la volvió a pegar. Las opciones son remotas, por lo que habrá que centrarse en ganar el derbi. Otro inesperado accidente el sábado no tendrá perdón. Si es que el de ayer lo tiene...

etiquetas: arte, muertos, resucitar


COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Noticias de Gipuzkoa se reserva el derecho a eliminarlos.
  • Avda. Tolosa 23 20018 Donostia
  • Tel 943 319 200 Fax Administración 943 223 900 Fax Redacción 943 223 902