Diario de GipuzkoaDiario de Noticias de Gipuzkoa. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Gipuzkoa
volvió a ganar fuera en Liga cinco meses después

Desafinando en un funeral

Una Real abrumadoramente superior a Las Palmas volvió a ganar fuera en Liga cinco meses después, aunque lo hizo por la mínima y tras fallar unas veinte ocasiones

Domingo, 15 de Abril de 2018 - Actualizado a las 06:03h

Mikel Oyarzabal, anotador del único gol de la Real ayer contra Las Palmas.

Mikel Oyarzabal, anotador del único gol de la Real ayer contra Las Palmas.

Galería Noticia

Mikel Oyarzabal, anotador del único gol de la Real ayer contra Las Palmas.

El partido de la Real ayer en Las Palmas se resume como esa irresponsable apuesta de una persona que ha circulado estos días por las redes sociales. Arriesgó 2.500 euros para poder ganar solo 300 por la esperada y lógica clasificación del Barça a semifinales de la Champions. Poco rédito para tanto riesgo. Lo cierto es que pudo ser una goleada de escándalo. Pero la fiesta txuri-urdin en el funeral canario casi pasa a los anales de la historia como una de las mayores pifias que se recuerdan a la Real.

Los blanquiazules se impusieron por un paupérrimo 0-1 cuando en realidad, de haber estado mínimamente atinados, debieron dejar en la isla un auténtico saco de goles. Este ha sido otro de los déficits que han ido condenando al equipo a campar sin pena ni gloria en tierra de nadie a lo largo de este final del campeonato. No su falta de gol, ya que este sigue siendo uno de los cursos más realizadores de su vida, sino la falta de contundencia en los momentos clave de los partidos.

No es normal que el pobre y sufrido aficionado blanquiazul tuviese que acabar agonizando con los balones aéreos que ponían en el área unos locales que son carne de Segunda División. Una pena, cuando hace bien poco, con lo que nos gusta a nosotros el trabajo de cantera, contaban con un proyecto ilusionante basado en la siempre talentosa factoría canaria. No se puede entender ni admitir lo de la Real, ya que su obligación, siendo tan superior, era haber cerrado pronto el resultado para luego jugar con mucha más cabeza y sangre fría con el viento a favor. La consecuencia fue que, una vez más, en un encuentro condenado a una victoria txuri-urdin, viviéramos todos con un elevado nivel de pulsaciones su epílogo cuando en realidad y de forma paradójica el ritmo del juego fue más propio de un solteros contra casados o del clásico bolo de pretemporada entre un Primera y un rival de menor categoría. Dicho esto con todos los respetos a la crisis amarilla.

El triunfador de la tarde fue Imanol Alguacil que suma ya siete puntos de nueve posibles en los tres partidos que lleva. Una cifra a tener en cuenta, aunque no parezca que le vaya a servir para soñar con alguna meta de verdad ilusionante. El oriotarra lo tiene muy claro. Sabe que no va a ser el entrenador de la Real la próxima temporada, un objetivo que tampoco parece el suyo, porque así se lo han confirmado. Pero nadie le va a restar el más mínimo ápice de ilusión y entusiasmo a la oportunidad que supone para una persona con tanto sentimiento txuri-urdin el sentarse en el banquillo del primer equipo. Lo mejor es que está contagiando su entusiasmo a un equipo que hace tres jornadas afrontaba el epílogo del campeonato sumido en un letargo y en una profunda depresión.

El técnico introdujo cuatro novedades en su once para intentar ganar un partido de los que tenía marcado en rojo en este final de Liga. Llorente, que es la gran sorpresa, Illarra, Zurutuza y Toño en la portería fueron los cuatro cambios respecto a la goleada al Girona. El primer tiempo fue un baño espectacular de la Real. En total se contabilizaron la friolera de trece ocasiones de gol para marcar, pero solo fue capaz de aprovechar una. Precisamente la falta de contundencia fue el único lunar negro de los 45 minutos en los que más superior se ha sentido y se ha mostrado la Real a domicilio en lo que llevamos de campaña.

No se puede entender lo del equipo txuri-urdin, ya que su obligación, siendo tan superior, era haber cerrado pronto el resultado

Illarra, como el esperado magnífico director de orquesta, Mikel Oyarzabal, como un cuchillo rompiendo a la zaga local mientras esquivaba las patadas de Aguirregaray, y Januzaj, como ese mago incomprendido capaz de lo mejor y de lo peor, se adueñaron de los tres papeles protagonistas en la sinfonía de buen juego txuri-urdin del primer acto. Lástima que al belga le falta gol;sería un futbolista de primer nivel con esa zancada y esa extraordinaria habilidad para ir dejando cadáveres en carrera. Y Oyarzabal está alcanzado su mejor nivel con Imanol, que le ha dado galones como preámbulo de que vista el 10 que dejará Prieto a partir de la próxima campaña.

Numerosas oportunidadesEl festival de inagotables oportunidades se inició en el minuto 6 con un centro de Aritz que Willian cabeceó fuera. Chichizola fue salvando uno a uno y con ese estilo poco convincente y esas dudas que ha dejado a lo largo del curso los disparos de Januzaj, Kevin, Canales y Willian. Hasta que en el minuto 21, el que había elegido la parroquia local para manifestar su enfado por la agónica temporada de su equipo, Illarramendi sacó el metro y sirvió un balón vertical, de esos que antes nunca se jugaba para tocar en horizontal, que Mikel Oyarzabal controló con la cabeza antes de superar con un caño al meta local. La forma con la que bajó y se colocó la pelota para definir en plena carrera se encuentra al alcance de muy pocos. Nos hemos acostumbrado a ver jugar tanto a un chaval de 20 años que muchas veces se nos olvida el tamaño del diamante que manejamos entre las manos. Y lo mucho que todavía queda por pulir, porque su margen de mejora continúa siendo brutal.

Con Las Palmas contra las cuerdas, se puede decir que los donostiarras desaprovecharon muchos minutos en los que pudo y debió sentenciar el choque. El propio Mikel, Januzaj y Willian la tuvieron en la misma jugada, pero el primero se topó con Chichizola y el rebote no lo lograron colocar entre los tres palos sus dos compañeros. De nuevo el eibartarra, tras superar un intento de lesión de Aguirregaray que no fue castigado ni con falta ni con tarjeta, se topó con el argentino, antes de que apareciese en escena Navas para cabecear dos veces dentro del área sin premio. La última la tuvo Januzaj, esta vez con la derecha, pero tampoco.

En la reanudación, el fútbol siguió por los mismos derroteros tras un mal despeje inicial de Toño que trató de convertir en gol desde su casa y en situación forzada Etebo. Januzaj, en otro par de ocasiones, Llorente, en un imponente testarazo, Oyarzabal, con la derecha y con la izquierda, y sobre todo Agirretxe, de cabeza a puerta vacía y a un metro de la portería, fueron dando vida sin querer a los locales. La salida de Calleri les permitió ganar potencia por arriba, que era la única manera con la que podían hacer algo de daño a los realistas y comenzó a mascarse la tragedia.

Los cambios de Imanol fueron más para mantener la consistencia y el orden del bloque, con el objetivo de mantener la ventaja, que para encontrar de una vez por todas la sentencia. Y en los minutos finales se rozó el ridículo, porque es lo que hubiera sido, con dos cabezazos de Calleri y, por encima de esos, uno de David García, solo y en una posición inmejorable. Toño se hizo grande en el descuento para despejar un balón y cerrar por fin un duelo sin goles encajados ni accidentes. Nos alegramos también por él.

Pero la Real aguantó. Otra victoria más. Aquí nadie mira demasiado lejos para no alimentar sueños imposibles, pero si se gana al Atlético y al Málaga esta misma semana igual volvemos a abrir ventanas que creíamos haber cerrado hasta el siguiente curso. Es cierto que parece correr mucho y por adelantado, algo que nunca le ha sentado bien a la Real, pero su entrenador tiene sus propias cuentas, que lleva en privado, y si algo no se le puede negar es su optimismo, su ambición y su pasión. Ayer había que verle desencajado ante las mil y una ocasiones falladas por los suyos. Sea como sea, la Real volvió a vencer a domicilio, algo que no lograba desde el mes de octubre en Liga. Otra medalla para el señorito. Queremos darle más.


COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Noticias de Gipuzkoa se reserva el derecho a eliminarlos.
  • Avda. Tolosa 23 20018 Donostia
  • Tel 943 319 200 Fax Administración 943 223 900 Fax Redacción 943 223 902