Diario de GipuzkoaDiario de Noticias de Gipuzkoa. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Gipuzkoa
David Mota Zurdo Autor de ‘Los 40 radikales’

“El futuro no es halagüeño, el músico y el resto de artistas han perdido cuotas de libertad”

El bilbaino David Mota Zurdo, doctor en Historia Contemporánea, analiza la música contestataria vasca y de otras escenas en el libro ‘Los 40 radikales’

Una entrevista de Andrés Portero - Martes, 3 de Abril de 2018 - Actualizado a las 06:02h

David Mota Zurdo

David Mota Zurdo

Galería Noticia

David Mota Zurdo

Donostia - La música vasca y la política, desde el mensaje intrínseco de las canciones a su utilización partidista por agentes externos, van de la mano enLos 40 radikales (Ediciones Beta), libro en el que el bilbaino David Mota Zurdo, aficionado y doctor en Historia Contemporánea por la UPV/EHU, analiza nuestra música contestataria desde el Rock Radikal Vasco (RRV) hasta la actualidad.

¿El proyecto tiene que ver con su labor como historiador o como un aficionado más?

-Con ambas cosas, es una mezcla de mis gustos y mi dedicación profesional. Crecí con las canciones del RRV y siempre me he interesado por la intrahistoria de los grupos, su contexto y su situación sociopolítica. Pero el libro nace de manera colateral, es fruto de un proyecto audiovisual fallido.

Usted no había nacido en el momento del esplendor del RRV. El trabajo de documentación habrá sido ímprobo.

-Así es, pero mis tíos y sus amigos se encargaron de insuflarme dosis de todo tipo de rock (risas). Bromas aparte, he invertido años en leer, investigar y realizar entrevistas. Sigo profundizando en cuestiones intrínsecamente relacionadas con el tema.

El libro está diferenciado en dos partes...

-Por una cuestión de claridad. Aunque hay un hilo conductor (música y política) que se mantiene, quería marcar un antes y un después en el final de los 90, porque a partir de ahí la escena musical underground vasca, primero, y, la estatal, después, comienzan a sufrir dificultades que son rastreables y evidentes hasta hoy. Me refiero al procesamiento judicial a grupos por sus letras.

¿Fue la vasca una música política?

-Greil Marcus decía que el punk nació con vocación de ser la expresión última de la decadencia social y humana. Una versión distópica de la realidad futura, como se ve en RIP, La Polla o Eskorbuto. Su vocación siempre fue apolítica y anti-estatista, crítica con el sistema. Aquí arraigó porque dibujaba la degradación social, económica y política pos-reconversión industrial, y el contenido de sus letras fue muy político por el contexto de violencia en el que vivieron y al que se acomodaron. Pero fue política, si consideramos al RRV como la versión vasca del punk.

El libro también habla sobre “la vampirización” del RRV por parte de la izquierda abertzale.

-Es una de sus partes clave. Desde la eclosión del punk, la izquierda abertzale, y especialmente HB, lo habían visto con recelo, como se constata en Egin y enPunto y Hora. Pero, en 1983, Vulpess actúa en RTVE y levanta un gran revuelo mediático, demostrándose que con mensajes cortos y contundentes se podía llegar a la juventud y hacer política. Se confirmó en el II Congreso de Jarrai, donde se decide atender a la juventud marginal (la punk), incluyendo a la música contestataria en su programa político. A finales de ese año nace la etiqueta de RRV con motivo del concierto anti-OTAN de Tudela. Se produjo un acercamiento y una injerencia política que tuvo como consecuencia la ausencia de una historia propia para el punk vasco, al margen de las siglas del RRV y de HB.

Algunas bandas se quedaron al margen, como Eskorbuto, los Cicatriz, La Polla...

-Casi todas se opusieron a la etiqueta, pero, a la hora de la verdad, la mayoría se dejó arrastrar por los acontecimientos, conscientes de las dificultades para tocar y poder vivir de la música. HB jugó un gran papel en la escena musical, siendo el único de los partidos políticos que abogó por el impulso de la escena, la promoción del rock autóctonos y el ofrecimiento de espacios para tocar. De los que rechazaron la etiqueta, el más contundente fue Eskorbuto, que promovió una etiqueta alternativa y provocativa: eskizofrenia-rock.

¿Cree que el euskera se usó como arma arrojadiza?

-Jugó un papel central en la escena underground de los 90. En las páginas deEgin de esos años se comprueba que las razones para impulsar la escena músico-política fueron más allá de la recuperación y visibilización del idioma, pues, al parecer, temieron que la escena del Getxo Sound y otras similares pudieran convertirse en competidores que dividieran la escena underground.

En la segunda parte se recoge la censura que se ha ejercido contra la música underground. Echando la vista atrás, algunas letras de los 80 tendrían problemas hoy.

-Probablemente. Pero Vulpess o Eskorbuto tuvieron encontronazos con la justicia. Con todo, en este milenio y especialmente durante los últimos siete años, los músicos y otros artistas han comenzado a perder grandes cuotas de libertad. Tienen más obstáculos hoy. Aun habiendo grupos que ejercen la autocensura en sus letras y declaraciones, cada vez se está procesando a más músicos que se expresan sin cortapisas. Desde la entrada en vigor de la conocida como Ley mordaza, los juicios han aumentado, en parte, por el efecto visibilizador del 15-M. Se pasa de procesamientos reducidos antes de 2011 a S.A. y Negu Gorriak, a que se hayan dictado más de 25 sentencias entre 2015 y 2016, a músicos como Pablo Hásel o César Strawberry.

¿Qué nos depara el futuro en tiempos de reggaetón?

-El futuro no es muy halagüeño, pero todo se andará, porque mientras existan grupos que busquen agitar mentes, incitando a la reflexión con sus letras y se sitúen en la trinchera frente almainstream, habrá espacio para la música contestataria. Su judicialización puede acabar esclerotizando la escena o producir el fenómeno inverso, que surjan más grupos y logren más apoyos.


COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Noticias de Gipuzkoa se reserva el derecho a eliminarlos.
  • Avda. Tolosa 23 20018 Donostia
  • Tel 943 319 200 Fax Administración 943 223 900 Fax Redacción 943 223 902