Ander Sistiaga | goya a la mejor dirección de producción

“Los premios no son determinantes para lograr nuevos trabajos;sería un error pensar así”

El pasaitarra Ander Sistiaga, director de producción de ‘Handia’, se hizo el pasado sábado con uno de los diez premios Goya que se llevó la película guipuzcoana

Harri Fernández - Jueves, 8 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:03h

Ander Sistiaga

Ander Sistiaga. ( Ruben Plaza)

Galería Noticia

Ander Sistiaga

donostia- Reconoce que tiene ganas de que todo lo relacionado con los Goya pase para volver a la calma y trabajar con tranquilidad en los nuevos proyectos que tiene encima de la mesa: La trinchera infinita y Agur Etxebeste. Sistiaga recibe a este medio en las oficinas de la productora Irusoin, en Zuatzu (Donostia), y muy humilde se deshace en halagos hacia los directores y compañeros con los que ha trabajado en Handia.

¿Esperaba el premio?

-No, no me lo esperaba. Es curioso porque para mí no ha sido una situación muy cómoda. Cuando eres candidato te ponen en una especie de competición que no has elegido tú y en mi caso nunca me he considerado competitivo en el trabajo. En el deporte, en cambio, sí lo soy. Cómodo no ha sido, pero el final ha sido bonito (ríe).

¿Cómo vivió la gala de los Goya?

-Estábamos en una nube. Cuando te entregan tu Goya correspondiente te pasan al backstage y una azafata te acompaña a diferentes espacios en los que hay una pantalla. Yo que he trabajado en Madrid, me iba encontrando con gente que me felicitaba. En las pantallas vi que el siguiente Goya, el de Dirección Artística era para Mikel Serrano, y el siguiente de Mejor Fotografía para Javier Agirre... Les pedí quedarme para poder darles un abrazo, pero te siguen pasando de espacio en espacio hasta que acabas en el patio de butacas otra vez. Lo único que quieres es que acabe la gala, ir a la fiesta y darte un abrazo con todos. Sí que tuve oportunidad de conocer a los otros candidatos de mi categoría. También coincidí con actores con los que ya había trabajado como Andrés Gertrúdix y Marian Álvarez. Además, el domingo día 4 era mi cumpleaños y el de Gertrúdix. No creas que vi yo tanto glamur y tanto lío.

A la hora de hacer una película hay facetas más conocidas o visibles. La dirección de producción puede no serlo tanto. ¿Cómo definiría su trabajo?

-Suelo decir con ironía que yo soy el malo de la película. Soy con quien acaba luchando todo el mundo, hasta mis propios jefes. Parto de administrar el dinero que los productores consiguen para poder dar lo mayor posible a lo que artísticamente requieren los directores y quien proporciona el presupuesto necesario a cada departamento para que cada responsable lo haga lo mejor posible. Siempre digo que aunque mis jefes son los productores, yo trabajo para los directores.

¿Cómo se consigue que una película como ‘Handia’, con un presupuesto de 3,5 millones de euros, tenga una factura técnica más alta?

-Es acierto de los directores. Todos debemos dejar nuestros pequeños egos a la hora de aportar y reconocer que la película es de ellos. Todo queda bonito, todo sale bien, si lo hacen bien los directores. Yo entiendo que en la mecánica de los Goya lo primero que se mira son las películas que han funcionado y a partir de ahí se empiezan a mirar el resto de departamentos. Tiene su lógica, aunque también es una pena, porque puede haber una película con una fotografía maravillosa pero que no funciona. Cualquier halago que haya a cualquier departamento técnico de Handia es, en primera instancia, gracias a Jon Garaño y Aitor Arregi.

Pero sin el trabajo que hacen ustedes tampoco habría película.

-Sin duda. Hay un trabajo de compromiso que se da por hecho. La gente piensa que trabajar en el cine es muy interesante y muy bonito. Lo es, pero la mayoría de gente que me hace ese comentario no podría llevar la vida que llevo yo. Todos trabajamos en esto por pasión. Sin ella, más vale trabajar en otra cosa. En estos momentos todo esto es muy bonito, pero la inestabilidad hay que saber llevarla. Y la línea de nuestra vida es la inestabilidad.

Hablando la inestabilidad, hay actores que dicen que los galardones no son garantía de trabajo. ¿En los trabajos de carácter técnico es igual?

-Por supuesto. En el caso de los actores, además, se da la leyenda negra de la maldición del Goya. Fuera de eso, yo siempre digo que soy igual de bueno que el año pasado y que el siguiente, esto no es más que un reconocimiento de esta vez por este trabajo. Y ya está. Mi orientación laboral está vinculada a Euskadi y aquí ya me conocen y me conocían antes del Goya.

Los premios entonces no son determinantes.

-Para nada. Además sería un grave error pensar así.

¿Ha sido difícil cuadrar el presupuesto de ‘Handia’?

-No es por darme importancia, pero es muy difícil. A mí no me interesa arruinar a mis jefes (ríe), por honradez y hasta por egoísmo. Si no se arruinan haciendo bien mi trabajo estoy dando pie a que hagan su siguiente proyecto. Estar encima es lo que más presión me genera porque juegas con la pasión. Hay veces que se generan situaciones tensas cuando se junta la pasión de los demás con mi cabeza fría. Un rodaje es un Gran Hermano, donde mucha gente comparte muchas horas junta. Fuera de ese tiempo de rodaje solo queda tiempo para dormir, con lo que no haces vida de familia, ni amigos, ni nada... Tu mundo es la gente con la que estás rodando, todos quieren hacerlo lo mejor posible y todos van cortos de presupuesto y vienen a por mí (ríe).

¿Qué apartado de la película es el que más ha costado en términos económicos?

-En una película como esta la factura más grande es la de la Seguridad Social (ríe). La posproducción también ha costado, además de los efectos que lleva la película, que lleva más de los que son evidentes. Eso es lo bonito, cuando crees que no hay efecto. Una máxima que trato de mantener es que haya un equilibrio en los presupuestos. No me gusta hacer grandes diferenciaciones a no ser que se requiera.

¿Cuántas semanas de rodaje fueron?

-Fueron ocho semanas seguidas, a mediados de 2016. Luego tuvimos que esperar hasta febrero de 2017 para rodar unas escenas en la nieve. Llegamos al Zinemaldia por los pelos.

¿Qué fue lo más complicado del rodaje?

-Todo lo que rodea a la figuración, las batallas carlistas en el bosque... Esta se rodó durante la primera semana, pero a nosotros nos va la marcha, rodar en un plató es aburrido. Está bien a veces, cuando estás reventado. Pero ese arranque en Artikutza con barro, sin cobertura, con muchísima gente para vestir y maquillar... Cuanta más gente, siempre es más complicado.

Los premios han demostrado que en Euskadi hay una gran calidad técnica.

-El nivel técnico es fuerte y puede estar a la altura de lo que una cabeza imaginativa requiera y un presupuesto soporte. Creo que esto es lo bonito de que Handia se haya llevado diez Goyas. Tú te alegras de lo tuyo, pero, sobre todo, te alegras de que le hayan dado el Goya a tus compañeros. Tienes ese plus.

¿En qué trabaja ahora?

-Este año estoy llevando dos películas que van a la vez. Estoy en La trinchera infinita, que se va a rodar en Andalucía y en Euskadi. Y a continuación trabajo en la segunda parte de Aupa Etxebeste! que se titula, Agur Etxebeste.La verdad es que estoy deseando que acabe todo esto de los Goya, porque ha alterado bastante el funcionamiento de trabajo.

¿Está cerrado el presupuesto de estas películas que comenta?

-No, aún no.

¿Y el plan de rodaje?

-La idea es que La trinchera infinita inicie el rodaje en mayo. Esta, además, por cuestiones artísticas y de guion requerirá un parón. Se dividirá en dos partes claras. Cada una de las partes se rodará tanto en Euskadi como en Andalucía. Es peculiar en ese sentido. Agur Etxebeste, por su parte, a mediados de agosto.


COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Noticias de Gipuzkoa se reserva el derecho a eliminarlos.

Últimas Noticias Multimedia

    • Avda. Tolosa 23 20018 Donostia
    • Tel 943 319 200 Fax Administración 943 223 900 Fax Redacción 943 223 902